Julio López ratificó que Norma se suicidó y lo imputaron por femicidio
Julio López (38), detenido en el marco de la investigación por la muerte de su pareja Norma Maidana (40), fue trasladado hoy al Juzgado de Instrucción Dos de Posadas para una ampliación de declaración indagatoria, instancia en la que ratificó que la mujer se autolesionó con fuego para quitarse de la vida, aunque de igual manera fue formalmente imputado por femicidio y continuará tras las rejas.
De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por La Voz de Misiones, la audiencia se concretó esta mañana, instancia en la cual López aceptó declarar por primera vez, ya que en la primera indagatoria realizada cuando Maidana aún estaba con vida había optado por el silencia.
En ese contexto, las fuentes indicaron que el implicado ratificó la versión dada esa misma noche que la Policía intervino en el hecho, la cual apunta a que la mujer se presentó en su lugar de trabajo, en el establecimiento Mamá Chela, de Santa Inés, Garupá, donde se inició “una discusión por celos” y luego se prendió fuego a lo bonzo con intenciones suicidas.
Tras declarar, fue notificado nuevamente de los elementos de que se registran en su contra y pasó de ser imputado por “femicidio en grado de tentativa” a “femicidio”, delito que prevé una pena de prisión perpetua en caso de ser hallado responsable en un futuro juicio oral.
Las fuentes de LVM señalaron que en los pasillos del juzgado ya comenzaron a desfilar los diferentes testigos vinculados a la investigación, quienes fueron citados a prestar declaración testimoniales.
Entre ellos destaca el aporte que pudieran dar los primeros efectivos policiales que intervinieron en el caso, quienes aseguraron haber oído las últimas palabras de Maidana mientras se encontraba malherida a la espera de ser trasladada a un centro asistencial.
“Él fue. Él me hizo esto”, fue lo que oyó de parte de Maidana uno de los uniformados presentes en la escena de la hecho y lo dejó asentado en una testimonial dada en sede policial. Dicha cuestión debe ser ratificada o rectifica ante la Justicia. A partir de ahí, la declaración pasaría a conformar una prueba clave para la causa.
Mientras tanto, los investigadores judiciales aguardan también la recepción de informes criminalísticos de mayor complejidad que sirvan para esclarecer la mecánica de lo sucedido y/o despejar dudas respecto a cómo ocurrieron los hechos.
Otro punto en espera es la incorporación de pericias telefónicas a los celulares incautados.