Máximo Thomsen: "Jamás se me hubiese ocurrido matar a alguien"
Luego de quebrarse durante la declaración de su madre, Máximo Thomsen, uno de los ocho rugbiers acusados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, pidió declarar en la décima jornada del juicio.
El imputado expresó su deseo de hablar y el tribunal le dio lugar de inmediato, tras lo cual el imputado expresó: "Quiero pedir disculpas porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien. Nunca".
Al mostrarse arrepentido, dijo que quería dar su palabra ante las versiones que circulan sobre su accionar: "Estuve 3 años escuchando cosas de mí en las que no me reconocía, hablaban con mucho odio", se lamentó.
En tanto, explicó que decidió contar cómo vivió él ese día: "Quería hoy en este lugar dar la realidad de lo que pasó ese día, quiero dar mi versión de lo que pasó", indicó sobre el 16 de enero de 2020 en que mataron a Báez Sosa a la salida del boliche Le Brique.
Según explicó Thomsen, la pelea con Fernando surgió de otra manera de la que relató el resto de los testigos: "Escucho que yo organicé y soy líder, me metía a pelear, que era una persona contra muchas. No vi si había uno o más amigos".
Además, señaló que tomó conciencia de la muerte al día siguiente: "Cuando estábamos todos en el piso (la policía) nos dice: '¿Ustedes saben por qué están acá? Ustedes mataron un pibe'. Ahí me empezó a dar vueltas todo en la cabeza y me puse a vomitar, pero yo hasta el día siguiente no lo creía, mi cabeza no lo podía procesar porque yo no lo entendía”.
El rugbier decidió hablar luego de quebrarse durante la declaración de su madre, que había expresado: "Me despierto y quiero que esto sea una pesadilla", dijo entre lágrimas.