Misionera rescatada de la trata en Corrientes relató que la obligaron a abortar
Captada en un contexto de extrema vulnerabilidad, trasladada bajo engaños, reducida a la explotación sexual, sometida a la dependencia económica, golpeada por cómplices de la organización y obligada a un aborto inducido que casi le provoca la muerte. Ese cúmulo de padecimientos fue relatado por una misionera que fue víctima de la red de trata que operó entre 2010 y 2016 en la localidad correntina de Paso de los Libres y el testimonio fungió como uno de los cimientos para la condena impartida en septiembre contra cinco de los imputados.
El testimonio de la joven damnificada -cuya identidad se mantiene bajo reserva- fue aportado en la etapa de investigación, ratificado en el debate oral y volcado en los fundamentos de la sentencia, documento de 340 páginas al que accedió La Voz de Misiones.
Su relato, al igual que el de las demás víctimas, sirvieron para reconstruir los mecanismos de captación llevados adelante por la red, como así también la distribución de roles de sus involucrados y el modo en que operaban los burdeles “Roxi” o “Puro Movimiento”, “Balizas” y “Kilómetro de Oro”.
En ese contexto, el testimonio de la misionera consigna que ella fue captada en 2010, cuando tenía 17 años y era madre de un niño de 2. En ese entonces, atravesada un contexto familiar complicado, signado por la violencia y la pobreza, a punto tal que al recordar esa época graficó que “robar mandioca te salvaba la comida”.
Su captación se dio un pool de Puerto Rico. La joven contó que acudió al lugar en compañía de una amiga y allí conocieron a una mujer que les ofreció trabajo en una casa de familia en Corrientes.
En principio ambas jóvenes dijeron que no, pero volvieron a ser contactadas por teléfono y al otro día aceptaron ir a tomar un helado para interiorizarse un poco más en la propuesta.
En ese segundo encuentro estuvo presente Estela Rosana Rodríguez (38), más conocida como Yanet o Yani, también misionera, quien fue condenada como una de las líderes de la organización y recibió una pena de 8 años de prisión por el delito de “explotación sexual de víctimas de trata”.
La víctima misionera narró que luego de ese encuentro aceptó la propuesta, más aún teniendo en cuenta que Rodríguez le dio $300 a su familia. El sueño era progresar, pero apenas llegó a Paso de los Libres fue alojada en una vivienda y tuvo que comenzar a prostituirse para devolver el dinero y pagar la vestimenta que le dieron para trabajar.