Piden juicio para misioneros detenidos con 8.913 pastillas de éxtasis
La Fiscalía Federal de Concordia, Entre Ríos, encabezada por Josefina Minatta, solicitó en las últimas horas la elevación a juicio de la causa llevada adelante contra tres misioneros acusados de transportar casi 9.000 pastillas de éxtasis y otras variables de drogas sintéticas.
El pedido fue formulado ante el Juzgado Federal de la misma jurisdicción y en su requerimiento la fiscal Minatta solicitó que los misioneros deberán enfrentar debate oral imputados por el delito de “tráfico de estupefacientes, en la modalidad de transporte, agravado por la intervención organizada de tres o más personas, en calidad de coautores”.
Según la reconstrucción del caso, todo comenzó el 27 de diciembre del año pasado, cuando efectivos policiales del puesto caminero Paso Cerrito, ubicado sobre la autovía de la ruta nacional 14 en la localidad entrerriana de Federación, detuvieron para control la marcha de una camioneta Volkswagen Saveiro.
En su interior viajaban dos personas provenientes de Misiones, más precisamente de Bernardo de Irigoyen, quienes evidenciaron un nerviosismo poco habitual y además incurrieron en algunas contradicciones que levantaron sospechas en el personal policial.
Consecuencia de ello, los uniformados le dieron intervención al can antinarcóticos, que al rodear el rodado reaccionó en las zonas de la rueda de auxilio, caja trasera y puertas, por lo que se decidió una inspección más exhaustiva.
Fue en esa instancia que finalmente los efectivos terminaron dando con 8.913 pastillas de éxtasis y la Justicia ordenó la detención de los dos involucrados, aunque la pesquisa alcanzaría a un tercer involucrado.
Es que, según detalló el Ministerio Público Fiscal de la Nación, mediante peritajes telefónicos, los investigadores determinaron la participación de otro cómplice que ese día aparentemente cumplió la labor de “campana”.
El último eslabón de la banda fue detenido el 12 de julio, luego de un allanamiento ordenado por el Juzgado Federal de Concordia, a cargo de la magistrada Analía Ramponi, la misma que ahora debe evaluar el pedido de la fiscal Minatta y decretar la elevación a juicio del expediente.
En su requerimiento, Minatta consideró que la conducta llevada a cabo por los imputados “evidencia una clara organización previa, una división de roles y una planificación que permitieron el transporte de la droga en un vehículo y la utilización de otro restante que ofició de campana o auxilio”.
Además, precisó que el mecanismo de acción quedó demostrado por el modo en que circulaba los respectivos vehículos: “A la par, habiendo realizado el mismo recorrido -conforme el uso de sus aparatos telefónicos-, en mismas fechas y horarios”.