Represor misionero recibió su tercera condena a perpetua en San Juan
El represor misionero Jorge Antonio Olivera (72) recibió esta tarde su tercera condena a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en San Juan en el marco de la culminación del juicio por la denominada Megacausa III.
Tal como estaba previsto, el Tribunal Oral Federal (TOF) de dicha provincia cuyana se reunió esta tarde para el
&ab_channel=PoderJudicial-Videoconferencias%2CAudio%26Video" target="_blank" rel="noopener">dictar sentencia y la audiencia comenzó minutos después de las 15, instancia en la cual Olivera tuvo la oportunidad de brindar sus últimas palabras antes de conocer el veredicto.
El misionero aceptó, aunque su exposición fue breve y sólo se limitó a agradecer a su defensa técnica.
Después de allí, el tribunal dispuso un cuarto intermedio para deliberar y la audiencia se reanudó cerca de las 19.20 con la lectura del fallo.
En primer término, los magistrados resolvieron no hacer lugar a los planteos de prescripción realizados por la defensa de los 24 imputados entre policías, militares y ex funcionarios judiciales, al tiempo que declararon todos los hechos juzgados como crímenes de lesa humanidad y genocidio.
La parte resolutiva de la sentencia también dispuso condenar al represor misionero a la pena de prisión perpetua como coautor de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por mediar violencia y amenazas (dos hechos), tormentos agravados por condición de perseguidos políticos (dos hechos) y homicidio doblemente agravado (cinco hechos), todo en concurso real.
Olivera oyó el fallo por videoconferencia desde una sala de la Unidad 34 – Instituto Penal Federal de Campo Mayo, donde se encuentra alojado desde marzo tras una revocación de su prisión domiciliaria dispuesta por el TOF de San Juan al constatar que adulteró un certificado médico para gestionar salidas de su casa para realizar actividad física.
Sin embargo, los días de Olivera en prisión acabarán pronto, dado que ayer la Cámara Federal de Casación Penal, el máximo tribunal que existe por debajo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, resolvió anular la revocación de la domiciliaria dictada en marzo y restituir el beneficio al condenado, que de esta manera podrá regresar a su casa para continuar purgando en esas condiciones las tres condenas a prisión perpetua que registra en su contra.