Brasil: ocho estados ceden ante la presión de Bolsonaro y reabren su economía
San Pablo y Río de Janeiro, los territorios más afectados, continúan con las medidas duras de aislamiento. Santa Catarina reabrió centros comerciales y se registró aglomeración de personas.
BRASILIA. A un mes de confinamiento, ocho estados brasileños comenzaron una reapertura gradual de la economía bajo la presión del presidente Jair Bolsonaro, a diferencia de San Pablo y Río de Janeiro, que se mantienen firmes en las medidas para contener la pandemia, mientras Amazonas quedó hoy sumida en una crisis de salud.
Más de la cuarta parte de los estados de Brasil decidieron relajar las medidas de distanciamiento y aislamiento social vigentes desde hace cerca de un mes para frenar el impacto del coronavirus, que ya provocó más de 2.900 muertos y unos 45.700 infectados, aunque los especialistas estiman que las cifras son mucho mayores.
Mientras las cifras oficiales indican que la curva de contagios sigue en aumento y se espera que la situación se agrave en las próximas semanas, los gobernadores de Río Grande do Sul, Santa Catarina, Goiás, Espírito Santo, Paraíba, Sergipe, Tocantis y Distrito Federal, comenzaron a flexibilizar la cuarentena, en consonancia con la batalla que Bolsonaro viene librando para reabrir los comercios y reactivar la economía del país.
En Santa Catarina, por ejemplo, ya abrieron las iglesias, los gimnasios y hasta los centros comerciales, mientras en Distrito Federal las ópticas y negocios de electrodomésticos, informó la agencia de noticias EFE.
Los gobernadores implementaron una flexibilización con medidas de precaución tales como horarios limitados, mantener la distancia de 1,5 metros entre las personas y mesas de los restaurantes, junto a medidas de higiene accesibles en áreas de uso común.
Además, los clientes no podrán probarse ropa, accesorios como joyas, calzado y cosméticos. Sin embargo, las fisuras en la seguridad comenzaron a salir a la luz.
Durante la reapertura hoy del centro comercial de Blumenau, en Santa Catarina, la tercera ciudad del estado con más casos de coronavirus, solo por detrás de Florianópolis y Joinville, se registró una aglomeración de personas, entre ellas adultos mayores y niños, consignó el diario local O Globo.
En contraposición, el gobernador de San Pablo, Joao Doria, anunció hoy su intención de comenzar a evaluar la flexibilización “gradual, heterogénea y segura” después del 11 de mayo, cuando termine la última prórroga de la cuarentena.
San Pablo, el estado más poblado del país donde viven unas 46 millones de personas, sigue siendo el epicentro de la pandemia, con 1.134 muertes y 15.914 casos confirmados hasta el momento.
Doria explicó que el proceso se hará "con el apoyo de la ciencia y la medicina", luego de semanas de enfrentar al gobierno federal en defensa de las medidas restrictivas contra la pandemia.
Recientemente, debieron colocar frigoríficos en las inmediaciones de uno de los hospitales para guardar los cadáveres, luego que trascendieran imágenes en las que se veían a pacientes con coronavirus siendo atendidos a escasos metros de los cuerpos sin vida.