Cada vez son más los jóvenes y familias venezolanas que se radican en el NEA
El rango de edad de quienes llegan a ambas provincias es de 20 a 50 años.
NEA. Desde Migraciones, aseguraron que por la problemática que atraviesa aquel país, se ha decidido eximirlos de ciertos requisitos y redirigirlos a diferentes puntos de la Argentina que sólo en enero ya ha recibido más de 3000 venezolanos y venezolanas que iniciaron su trámite de radicación.
Tras la problemática política, económica y social que se vive en Venezuela, cada vez son más las personas que deciden abandonar ese país y venir a la Argentina. La ola de inmigración ha incrementado en los últimos meses, desplazando a las anteriores nacionalidades como las paraguayas y bolivianas del podio.
En el 2018, según datos suministrados por la Dirección de Migraciones que funciona por Corrientes y Chaco, fueron 184 los migrantes que llegaron desde el país caribeño y se instalaron en ambas provincias. Andrés Stegelmann, quien es director de dicha oficina afirmó que el margen de edad de los venezolanos y venezolanas que llegan al país va de los 20 a 50 años.
Los mismos son “mano de obra calificada”, es decir, profesionales de diferentes ramas como la ingeniería, medicina, contaduría o abogacía.

Para Stegelmann cumplimentar con todos los requisitos migratorios no es fácil, aunque en estos últimos tiempos se ha tenido una flexibilidad especial para los venezolanos por la problemática que atraviesan, por ejemplo el apostillado de ciertas documentaciones.
Las historias son similares, muchos ya llegan con una propuesta de trabajo, paran en piezas o pensiones. El objetivo que traen es poder juntar dinero y enviar a sus familiares que siguen en Venezuela.
“El costo de trámite tuvo una importante suba en los últimos tiempos. El extranjero que pertenece a un país del Mercosur paga 3000 pesos a Migraciones, 300 para la elaboración del DNI y 70 pesos el certificado de antecedentes penales”, expresó el funcionario y asegura que es un monto que no todos los migrantes pueden pagarlo.
Al ingresar al país, se les solicita una dirección donde se quedarán. Desde la institución hacen informes socio ambientales para constatar estos domicilios y también garantizar que no se encuentren en situación de calle. Lo hacen con la ayuda de los ministerios de Desarrollo Social de Corrientes y Chaco.
José Ernesto Meixner es diputado provincial y profesor de Derecho Internacional. Analizando la realidad venezolana, explica que la Argentina desde la elaboración de su Constitución Nacional en 1853, decidió ser un país de fronteras abiertas “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.