Chaco: ministro fue atacado a sillazos por referente social en Casa de Gobierno
El agresor fue identificado como Gustavo Monzón vinculado con la Cooperativa de Vendedores Ambulantes. No tuvo consecuencias físicas mayores, se produjo en el cuarto piso de Casa de Gobierno de Chaco, cuando un referente social atacó al ministro Juan Manuel Chapo, arrojándole una silla de su propia sala de reuniones.
Varios dirigentes sociales, que se manifestaban en Resistencia, junto a un nutrido grupo en la tarde de ayer, frente a la Casa de Gobierno, lograron entrar, pero solamente Monzón ingresó a la sala de reunión de la oficina de Chapo en el cuarto piso.
Según cuenta el medio Chaco Día por Día, el ministro y el dirigente ni llegaron a intercambiar palabras cuando este último tomó una silla y se la arrojó violentamente. El ministro atinó a levantar sus brazos para protegerse, la silla rebotó con fuerza contra su cuerpo y cayó hacia un costado.
Se armó un gran revuelo, gente que entró y salió, hasta que Monzón fue detenido por la policía. El funcionario se disponía a efectuar la denuncia correspondiente, en tanto que se esperaba que mantenga una reunión con el gobernador.
El mensaje del ministro de Chaco
A través de su cuenta personal de Facebook, el ministro de Gobierno agradeció las muestras de apoyo que recibió tras la agresión. “Agradezco profundamente las innumerables muestras de solidaridad y afecto que me han hecho llegar, me encuentro en perfecto estado de salud y con mucha tranquilidad a pesar de lo ocurrido, ninguna agresión, por violenta que sea, va a lograr amedrentarne ni apartarme de mis convicciones más profundas, aquellas que abracé con pasión desde la militancia política y el Peronismo”, sostuvo.
“Soy plenamente consciente que fijar una postura con aquellos que siempre se sintieron impunes tiene sus consecuencias, tengo la templanza suficiente para hacerlo, lo acepto como parte de la función que hoy me toca desempeñar, prefiero mi dignidad a ser rehén de los violentos, que no lograrán ni asustarme ni amedrentarme, muy por el contrario, sólo fortalecen mis convicciones, que no son otras que las de vivir en un Estado de derecho donde las leyes se cumplan y los derechos de todos sean respetados”, finalizó.