Crimen de Ferrugem en 2006: correntinos acusados irán a juicio el 19 de octubre
La Justicia brasileña fijó para el próximo 19 de octubre, más de 17 años después del hecho, el juicio oral contra tres ciudadanos correntinos acusados del crimen de Ariel Malvino (23), un estudiante de abogacía coterráneo que también vacacionaba en las playas de Ferrugem.
El hecho se registró el 19 de enero de 2006, Eduardo Braun Billinghurst, Horacio Pozo y Carlos Andrés Gallino Yanzi, todos correntinos, quienes al momento del suceso tenían entre 22 y 27 años, y nunca fueron detenidos.
El debate oral, según especificaron desde la web del Poder Judicial del estado brasileño de Santa Catarina, comenzará el próximo 19 de octubre y se desarrollará en el Ayuntamiento de Garopaba.
Para el proceso fueron citados un total de 20 testigos, cinco de parte del Ministerio Público Fiscal, encargado de la acusación, y 15 a pedido de la defensa técnica de los tres acusados.
Respecto a los imputados, se informó que dos (Yanzi y Pozo) están acusados por el delito de “lesiones corporales seguidas de muerte” y el restante (Braun Billinghurst) por “homicidio agravado”.
Sobre ellos, la Justicia brasileña también indicó que “el juzgado local contó con la “colaboración de la Coordinación General de Cooperación Jurídica Internacional en Materia Penal, entidad de la Secretaría de Justicia y Seguridad Pública del gobierno federal, para solicitar a las autoridades bonaerenses la citación de los imputados a comparecer ante el jurado, a paso que ya se ha completado”.
Ariel Malvino era estudiante de abogacía y tenía 23 años al momento del hecho.
Según la reconstrucción trazada, el asesinato del estudiante de abogacía Ariel Malvino ocurrió el 19 de enero de 2006, cerca de las 5 de la mañana, durante una gresca registrada sobre la calle general de la playa de Ferrugem.
El Ministerio Público de Santa Catarina estableció que en ese momento Gallino Yanzi, Pozo y Braun Billinghurst participaban en una “riña” y peleaban contra diez personas “en agresiones físicas recíprocas”.
En esas circunstancias, Malvino observaba el hecho de forma pasiva desde la entrada de su posada hasta que lanzó a los gritos un “un comentario despectivo sobre la actitud de los denunciados destacando la estupidez de las personas involucradas en la pelea”.