El ultraderechista Jair Bolsonaro fue electo presidente de Brasil
BRASIL.“Nunca estuve solo. Siempre sentí la presencia de Dios y la fuerza del pueblo brasileño”. Estas han sido las primeras palabras de Jair Bolsonaro, tras conocer que ha sido elegido presidente de la cuarta democracia más grande del mundo con el 55,1% de los sufragios. Los guiños a la religión y a los valores cristianos fueron una constante en primer su discurso, en el que se comprometió solemnemente a ser “un defensor de la Constitución, de la democracia y de la libertad”.
Al lado de su esposa, Bolsonaro se esmeró en subrayar que no se trata de la promesa de un partido, ni de la palabra en vano de un hombre. “Es un juramento a Dios”, resaltó el nuevo mandatario del país tropical, que el pasado 6 de octubre sufrió un grave atentando durante un acto de su campaña. Mientras tanto, delante de su casa de Río de Janeiro, en el barrio residencial de Barra de Tijuca, miles de seguidores celebraban por todo lo alto la victoria de su líder con fuegos artificiales y música.
“Han ganado las balas frente a los libros. Brasil ha preferido quedarse con un excapitán mediocre en vez que con un profesor universitario culto y comprometido con la historia de los afrodescendientes. Es una tragedia sin precedentes para nuestro país”, asegura Míriam Bezerra, una pedagoga que trabaja en una escuela municipal, que ha hecho campaña para Fernando Haddad de forma voluntaria y desinteresada hasta el día anterior a las elecciones.
La diferencia entre los dos candidatos es de casi 11 millones de votos. Bolsonaro ha ganado en todas las regiones de Brasil menos el Nordeste, el bastión electoral del Partido de los Trabajadores (PT) que no ha defraudado a Haddad. El resultado electoral no ha sorprendido a nadie, aunque Bolsonaro ha alcanzado la ansiada presidencia con una ventaja menor de lo esperado.
En los últimos días, el delfín del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción y lavado de dinero, había conseguido remontar en las encuestas, sobre todo después de que el diario 'Folha de S. Paulo' denunciase un esquema de lanzamiento masivo de 'fake news', gracias al financiamiento opaco de varios empresarios afines a Bolsonaro. A medida que se reducía la brecha entre el ultraderechista y el petista, muchos votantes de izquierdas llegaron a creer en un milagro: llevar a cabo un improbable vuelco electoral de última hora.
Por esta razón, decenas de personas recorrieron de forma espontánea las calles de las principales ciudades de Brasil para intentar convencer a los indecisos para que votasen a Haddad. Además, gracias a una iniciativa coordinada a través de las redes sociales, el día de la votación centenares de personas aparecieron en su respectivo colegio electoral con un libro en la mano. “Es una forma de apoyar a un candidato que es profesor y que defiende la democracia. Yo escogí un libro de Paulo Freire”, explicaba ayer la joven Ana Pobel poco antes de apretar el botón de la urna electrónica. Se refería al escritor y uno de los teóricos de la educación más influyentes del siglo XX, encarcelado durante la dictadura militar de Brasil y autor del famoso libro Pedagogía del oprimido. Mientras el triunfo de Bolsonaro se iba consolidando en las urnas, muchos votantes de izquierdas pasaron el día electoral publicando 'selfies' con el libro escogido para distanciarse física e ideológicamente del exmilitar de extrema derecha.