La capital paraguaya acogió este jueves la cumbre de presidentes del Mercado Común del Sur (
Mercosur), que sesionó al compás de la intención de Uruguay de avanzar unilateralmente en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China Popular.
Participaron tres, de los cuatro presidentes de los países fundacionales del bloque: el paraguayo Mario Abdo Benítez; el argentino Alberto Fernández, y el uruguayo Luis Lacalle Pou.
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, finalmente no asistió a la cita de Asunción, y envió un mensaje grabado, que se exhibió en el transcurso de la cumbre de hoy.
Cortarse solos
La intención de Uruguay de avanzar de manera unilateral en un TLC con China Popular, tensionó las deliberaciones de los presidentes, y ocupó buena parte de las intervenciones de Fernández y Abdo Benítez, que llamaron a no quebrar la unidad del bloque.
Fernández, pidió a los miembros del Mercosur unir esfuerzos para la producción del alimento y la energía que necesita el mundo, de frente a la crisis derivada de la guerra en el Este de Europa.
“Nos ha tocado guardar un tiempo difícil. Lamentablemente esto es el producto de lo que el mundo ha vivido (…) La pandemia generó un año de quiebre de la economía mundial y nadie quedó a salvo. Empezamos a recuperarnos al año siguiente y cuando esto empezaba a aparecer se desata una guerra en el hemisferio norte”, argumentó el mandatario.
“Cuando Rusia y Ucrania entraron en guerra, salieron del mercado millones de toneladas de trigo, de girasol, entre otros. El hambre empieza a asediar al mundo entero”, afirmó.
Fernández pidió a los miembros del bloque “escuchar al mundo”, para no cometer un “grave error”.
“Tenemos que producir los alimentos que el mundo necesita, pero para ello debemos unirnos; tenemos que hacer fuerte al Mercosur”, expresó.
“Además de poder ser grandes proveedores de alimentos, podemos ser grandes proveedores de energía. Pero, qué nos pasa; resulta ser que entre Bolivia, Chile y Argentina, tenemos las mayores reservas de litio del mundo. ¿Qué pasaría si nos ponemos de acuerdo para dar al mundo lo que necesita?”, manifestó.
“Les pido que no nos ilusione la idea de separarnos, de buscar beneficios individuales”, señaló el presidente argentino en clara referencia a la posición uruguaya respecto al acuerdo con China.
Fernández, incluso, expresó que el Mercosur debería considerar el TLC con China, pero como bloque y no por separado.
“¿Por qué no pensamos en nosotros como un espacio único? Les digo francamente, sé que nos ha tocado el peor momento, pero quiero que esto sirva para que entendamos que debemos estar más unidos que nunca”, argumentó.
Y, como respondiendo directamente al uruguayo Lacalle Pou, insistió en la idea de que primero debe trabajarse la unidad del bloque antes que pensar en China.
Internacionalizar
El paraguayo Abdo Benítez, se pronunció en la misma línea de su par argentino, y abogó por políticas conjuntas y consensuadas en el bloque, apuntando también contra la pretensión uruguaya.
Como anfitrión, Abdo Benítez, abrió la cumbre de mandatarios, que sesionó en la capital paraguaya, que desde hace dos días está adornada con banderas de los países miembros del Mercosur.
"La coyuntura crítica global requiere concentrar más que nunca las energías en la adopción de la postura de políticas conjuntas y compartidas, que posibiliten la satisfacción de las necesidades de nuestros pueblos", manifestó.
"Hay que evaluar la afectación de cada uno de los países partes cuando se negocia acuerdos comerciales de una manera individual con diferentes economías", afirmó.
Abdo Benítez puso como ejemplo el avance en las negociaciones entre el Mercosur y Singapur, gran importador de alimentos. "Esto es un ejemplo, este es el camino que Paraguay cree que debe seguirse para la internacionalización del bloque", indicó.
Cualquier intención de acuerdo con China Popular representa un problema para Paraguay, que es el único país del bloque que reconoce a Taiwán y no mantiene relaciones diplomáticas con el gobierno de Pekín.
Las presiones para abandonar a Taiwán, y establecer plenos vínculos con China Popular, no provienen solamente de los sectores progresistas paraguayos, sino también del empresariado, especialmente, del rubro de la carne que ven en el gigante asiático un mercado de más de U$S 300 millones anuales.