Roban USD 2 millones a cambistas y huyen por un túnel en Ciudad del Este
En otro robo de película, delincuentes hasta el momento no identificados hurtaron un botín aproximado de 2 millones de dólares al vaciar la bóveda de la Asociación de Trabajadores Cambistas de Ciudad del Este, lugar al cual accedieron y huyeron a través de un túnel cuya extensión se desconoce ya que dejaron el conducto repleto de explosivos que retrasan las labores investigativas.
El golpe delictivo fue descubierto el lunes a primera hora, cuando los cambiantes ingresaron a la bóveda y encontraron forzadas y vacías 148 cajas de seguridad, de las 300 que hay en total.
Si bien hasta el momento no se precisó el monto total de lo sustraída, hay cambistas que aseguran haber perdido hasta 10.000 dólares cada uno, por lo cual se calcula que la cifra robada alcanzaría los 2 millones de dólares.
Los delincuentes, que hasta el momento no fueron identificados, ingresaron y huyeron del lugar a través de un túnel que fue regado de explosivos, lo cual retrasa las labores investigativas y consecuencia de ello hasta el momento no se sabe la extensión total del conducto.
La Policía Nacional paraguaya continúa trabajando en el caso y en las últimas horas ordenó el cierre de varias avenidas de Ciudad del Este para poder trabajar con tranquilidad en la desactivación de los explosivos dispuestos bajo tierra y prevenir consecuencias mayores.
Los investigadores señalan que la construcción del túnel debió haber requerido varios meses de trabajo, aunque ningún vecino alertó sobre movimientos o ruidos extraños. Nada es casualidad, en los primeros metros relevados también se hallaron sensores antisismicos.
A su vez, consideran que el golpe final fue asestado el sábado y coincidiría con un corte del suministro eléctrico registrado durante 15 horas en todo el vecindario lindante al predio de la Asociación de Trabajadores Cambistas.
El ente nuclea a un total de 300 cambistas asociados, quienes pagan una cuota mensual de 400.000 guaraníes (unos 55 dólares), aunque trabajadores no asociados igualmente utilizaban las cajas de seguridad abonando un dinero adicional por el servicio.
Por la perfección y la logística desplegada por los delincuentes, la principal sospecha es que el hecho fue perpetrado por integrantes del Primer Comando Capital (PCC), la empresa narcocriminal más importante y temida de Brasil, la cual también perpetró en 2017 el en la misma ciudad paraguaya.