Violan y decapitan a una mujer en Asunción
El cuerpo fue hallado esta mañana en un callejón rodeado de malezas. La cabeza estaba en una bolsa de basura, a unas cuadras del lugar. El autor, que salió hace 14 días de la cárcel de Tacumbú, confesó el hecho.
La localidad de Ñemby, distante a unos 15 kilómetros del centro de Asunción, dentro del área metropolitana, fue escenario de un macabro femicidio perpetrado esta madrugada en el barrio Mbocayaty.
Según relató el diario ABC Color, fue alrededor de las 6 de la mañana que un vecino se topó con el cuerpo sin cabeza y avisó a las autoridades, quienes pudieron establecer que se trataba de Cintia Mabel Benítez, de 27 años, mamá de dos pequeños.
Comenzó de inmediato un rastreo con canes entrenados buscando indicios de la cabeza, mientras los forenses determinaron que la mujer fue violada brutalmente y luego apuñalada en el vientre.
De las primeras declaraciones de algunos vecinos, y por el data de muerte del cadáver, se presume que el crimen pudo haber sido perpetrado a las 3 de la mañana, en otro lugar y luego el cuerpo trasladado hasta el callejón, rodeado de malezas y basura en el piso.
Confesión
Con el paso de los minutos, la aparición del miembro superior del cuerpo era una cuestión central para los investigadores.
Unas horas más tarde, cerca de las 10 de la mañana, una llamada a la comisaría jurisdiccional fue trascendental para la resolución del caso. Se trataba de un hombre, el empleador del femicida, a quien le había confesado lo que hizo durante la madrugada y dónde dejó la cabeza amputada a su víctima.
Con esos datos precisos, los uniformados confirmaron que la cabeza estaba en una bolsa de basura, en un canasto frente a una casa del mismo barrio, a unas dos cuadras de donde dejó el cuerpo y cerca de donde la víctima vivía con sus dos hijos en la casa de su mamá.
Otra comisión policial se encargó de buscar y detener al hombre identificado como Cristian Daniel Escobar Ocampo, de 32 años, quien recuperó su libertad hace 14 días luego de purgar una pena durante seis años en el penal de Tacumbú, como responsable de hurto agravado.
Según el periodista Agustín Scorza, del portal Ñemby Noticias, el confeso femicida era pareja de su víctima y además analizó: “Por la gravedad del evento, no se descarta que tenga un tinte de narcotráfico”, en relación al mensaje que implica cortarle la cabeza y alejarla del cuerpo.