Rescatan tres pitbulls, dos murieron y uno lucha por su vida
En menos de una semana, rescatistas lograron sustraer del maltrato y abandono a tres pitbulls, Mora, Bacco y Tigre, de diferentes barriadas de Posadas.
Las condiciones en las que encontraron a los animales era “deplorable”, según describió una de las activistas al narrar sus historias, volcadas en las redes para concientizar sobre el maltrato animal y pedir que, ante estas situaciones, se realice la denuncia correspondiente.
De los canes, sólo logró sobrevivir Tigre, un perro de 4 años con el cuerpo minado de garrapatas y pulgas, además de padecer anemia y hepatozoon, enfermedad causada por los parásitos.
El pitbull se encontraba a la intemperie en una vivienda del barrio PAM, y su dueño accedió a entregarlo a un policía de la Comisaria Sexta, quien posteriormente lo dio a Myriam Barthe, la activista que hizo la denuncia por maltrato.
Ya a una semana de estar en manos que lo cuidan, Tigre se realizó una transfusión de sangre y todavía le queda una más, programada para esta semana, pero necesita un donante que tenga todo el calendario de vacunación completo y que pese más de 25 kilos.
“Estuvimos cubriendo los costos veterinarios con lo que la gente donó. Cada transfusión cuesta 5.000 pesos, hicimos tres y nos queda que Tigre se realice una más, pero primero tenemos que conseguir el donante”, explicó Barthe a La Voz de Misiones.
No compres, adoptá
Tan solo 8 meses bastaron para que la vida de Mora terminará de la peor manera. La pitbull fue explotada y usada como incubadora de cachorros, que luego eran comercializados.
“Fue muy fuerte para nosotros vivir y luchar estos días a la par de ella”, recordó Myriam y contó a LVM la crueldad a la que fue sometida la perra: “Tenía 4 años, había parido 4 veces, la primera vez tuvo 14 bebés, una locura. La última vez tuvo sólo 3”.
Mora fue rescatada del barrio San Onofre, de la vivienda de su dueño en pésimas condiciones de salud: “Tenía el hígado inflamadísimo, sus riñones funcionaban mal y también tenía piometra, una infección en el útero que se cura con cirugía y era imposible que aguantara una intervención, estaba muy mal”, relató la activista.
En esa línea, la posadeña comentó que, al enterarse del diagnóstico médico de la perra, perdieron “el ánimo”, debido a las condiciones en las que el maltrato había dejado a Mora.
Sin embargo, no la dejaron de lado e insistieron en una alternativa que la ayude a salir adelante.
La pitbull llegó a recibir dos transfusiones de sangre, pero su cuerpo no resistió y murió días después de ser sacada de la casa de su dueño: “Vivía de los cachorros que ella le daba, lo menos que podía haber hecho era cuidarla, no patearla, pisarla, golpearla, y además la falta de agua y comida. No tengo palabras para los que maltratan animales”, sentenció la mujer, que rescata mascotas en la ciudad hace más de ocho años.
antes de ser rescatado.