Bonaerense que vive en Wanda recayó en las drogas y pide ayuda para internarse
Atravesado por el consumo problemático de drogas desde los 13 años, el bonaerense Diego Bernazar, actualmente radicado en Wanda, inició una campaña solidaria en redes sociales con el objetivo de juntar fondos para regresar a Buenos Aires e internarse voluntariamente en un centro de rehabilitación.
La historia de Bernazar, de 26 años, se conoció a través de redes sociales, luego de una movida solidaria a su favor encabezada por Pamela Mercado, presidenta de la fundación “Por la sonrisa de un niño” de Puerto Esperanza, a quien el muchacho acudió en busca de ayuda y obtuvo la respuesta necesaria.
En diálogo con La Voz de Misiones, el bonaerense narró que ya atravesó un proceso de rehabilitación en Buenos Aires, tras lo cual se mudó a Misiones con su novia y hace un mes aproximadamente tuvo una nueva recaída que disparó su alerta para pedir ayuda.
“Tengo actitudes que no me favorecen y que me pueden llevar a una gran recaída. Hace un mes atrás había consumido y me quise suicidar. Fui débil”, relató Diego, quien describió a Misiones como “un fácil acceso a las drogas. Acá no es como allá (por Buenos Aires), que para conseguir para consumir llegas hasta poner en peligro tu vida”.
Después de situación, añadió que “vi una página de Facebook y dije: ‘Bueno, voy a probar acá sino ya está, ya no tengo solución, iba a tirar todo a la borda. Por suerte pude hablar y pedir ayuda a Pamela, me costó muchísimo porque de un abrir y cerrar de ojos ya no tenía nada de nuevo”.
Así fue como dio con Pamela Mercado, presidenta de la fundación “Por la Sonrisa de un Niño” de Puerto Esperanza, a quien le contó su historia y la mujer lanzó una movida solidaria para juntar $54.000 y comprar el pasaje de colectivo que necesita Diego para regresar a la capital del país.
El deseo del bonaerense es regresar de manera voluntaria al mismo centro de rehabilitación al que llegó tras quedar en situación de calle, perder el contacto con su familia por el consumo problemático a las drogas y un primer intento de quitarse la vida.
“No quería saber más nada, estaba en situación de calle y a punto de suicidarme. Escuché la bocina de un coche que me hizo preguntarme: ‘Qué es lo que estoy haciendo’. Después de eso di con el centro de rehabilitación que me ayudó mucho, estuve casi un año ahí. Cuando salí rehabilitado yo decía: ‘Nunca más voy a estar así”, reconstruyó Diego sobre su primer proceso de rehabilitación en Buenos Aires.
Para costear los gastos del pasaje, el joven también está vendiendo panificados en Wanda, mientras se aloja en la casa de un vecino que le brindó estadía hasta que pueda viajar.
“Necesitamos cubrir los gastos del pasaje o que alguien lo pueda llevar hasta allá. Diego me contó que necesita de manera urgente volver a internarse, porque sino vuelve a recaer, vuelve a consumir y es el doble el trabajo”, expresó a LVM Pamela Mercado, cuya fundación trabaja en ayudar a los chicos que tienen consumos problemáticos en Puerto Esperanza y localidades aledañas.
Foto: ilustrativa