Capioví: dueño de bar se encadenó al juzgado porque no lo dejan poner música
Ante reiteradas denuncias de los vecinos, el juez Gerónimo Pujol le prohibió prender los parlantes en el bar. Sin embargo, el comerciante aduce que una resolución municipal se lo permite.
Hace tres años, Daniel González abrió el resto-bar Iki en su vivienda, ubicada en el barrio Santa Teresita, de Capioví. El 10 de marzo de este año, la Municipalidad hizo una ampliación de la resolución que habilita a vender comidas y bebidas al dueño, para que también pueda tener servicio de espectáculos.
Ante esta nueva herramienta laboral, y también por el coronavirus, González instaló mesas y sillas en el patio de la casa-bar, con los permisos correspondientes, para así poder contratar un DJ y brindar algo diferente a sus clientes todos los sábados del mes.
La decisión del ejecutivo municipal no fue bien recibida por los vecinos del lugar, quienes denunciaron al local en reiteradas ocasiones, hasta que el juez Gerónimo Pujol, magistrado a cargo del Juzgado de Paz de Capioví, resolvió prohibir al comerciante poner música dentro y fuera del bar.
Luego de días sin poder trabajar libremente, Daniel se encadenó frente al juzgado y pide que Pujol revea la decisión y tome medidas que le sean favorables.
"Estoy dentro del marco de la ley"
En diálogo con La Voz de Misiones, Daniel explicó: "Abro de miércoles a domingo. El único día que pongo la música es sábado de 11 a 4:30, que eso está en la ordenanza municipal", enfatizó y agregó: "Estoy dentro del marco de la ley".
Además, el dueño de Iki explicó que una parte del bar funciona en la planta baja de su vivienda y, en la parte trasera del inmueble, tiene un patio cervecero “y todo está habilitado".
Desde el pasado 25 de mayo, el tercer aniversario del emprendimiento familiar, el lugar no puede poner música, ya que la medida del magistrado estipula que, ante la infracción, serán sustraídos todos los equipos de música o de reproducción de sonido y posteriormente el comercio sería clausurado.
En esa línea, Daniel contó que “desde que no me dejan poner música la gente no va. Yo uso la música un solo día porque no es un pueblo grande y la gente todos los días no va, entonces es injusta está resolución", sostuvo en diálogo con LVM.
"Aparte, todo lo que es la ordenanza municipal te habilita de domingo a jueves, de 10 a 2 de la mañana, y viernes y sábado, de 22 a 5 a la mañana. Eso es lo que no se entiende, porque si hay una ordenanza por qué van a prohibir", se preguntó González.
Para concluir, el trabajador dijo: "El tema es que los vecinos no aceptan ruidos, porque ya se midió los decibeles y se hizo todo lo que se tenía que hacer, pero siguieron haciendo denuncias, pero yo necesito que me dejen trabajar".