Denuncia que su ex y los abuelos de sus hijos “los tienen secuestrados”
La posadeña Tamara Escurdia y un grupo de familiares y allegados se dieron cita esta tarde en la vereda de una vivienda del barrio Ñu Porá, en Garupá, para denunciar que, en el interior del inmueble, sus hijos de 5 y 8 años están siendo retenidos contra su voluntad por su padre y sus abuelos.
"Los tienen secuestrados a mis hijos", lanzó la mamá, y agregó: "Los retiene el padre, o el progenitor, porque no se merece la palabra padre, y los abuelos paternos, que me mintieron y me engañaron".
La joven contó que, tras denunciar por violencia y divorciarse del padre de los menores, se acercó a sus ex suegros, "para que mis hijos tuvieran una relación con sus abuelos", pero estos "no me dijeron que él vivía en el fondo", indicó Tamara, en una transmisión en vivo de La Voz de Misiones.
En este sentido, contó que no ve a sus pequeños desde el pasado 12 de mayo, día en el que dejó a los niños en la vivienda de sus abuelos: "Hoy se cumplen doce días de que no veo a mis hijos, me niegan verlos, me los ocultan, están sin ir a la escuela".
Asimismo, la mujer aseguró que "hice todas las denuncias, todas las comisarías ya recorrí, fui a la Comisaría de la Mujer del centro, a la de Fátima; no paré de recorrer y la Justicia no me da respuesta".
"Hoy tenía cita en el juzgado, pero por el duelo en el Poder Judicial no pude tener audiencia", lamentó.
En tanto, Tamara relató que, además de problemas físicos, padece un cuadro de estrés derivado de la situación: "Estoy sin mi sueldo porque gasté todo en mi salud; tengo problema de hipotiroidismo, estoy con gastritis y una inflamación de las cuerdas vocales de tanto hablar, pedir y gritar, golpeé millones de puertas".
Tras el llamado a la Policía, se hizo presente en el lugar una patrulla, cuyos efectivos se encargaron de mediar para que se interviniera desde la Comisaría de la Mujer, debido a que Tamara también posee una prohibición de acercamiento hacia su ex.