El apostoleño Juanma Alegre denunció públicamente al dueño del bar Psicodélica, Hernán González, por homofobia y discriminación luego de que no lo dejaran entrar al lugar por cómo estaba vestido.
En su perfil de
Facebook, el joven comenzó contando la situación que atravesó el sábado por la noche: “Por personas así, Apóstoles es como es. Ayer salimos con unas amigas a festejar el cumple de una de ellas”.
La noche del grupo comenzó bien en otro bar, “hasta que otras amigas nos escribieron para que vayamos a Psicodélica… Llegamos a la puerta y ellas pasaron y a mí no me dejaban entrar”, relató Juanma.
Sorprendidos con el recibimiento que les dieron los trabajadores del bar, “nos preguntábamos ¿por qué? si varias veces fuimos y nunca tuvimos problemas. Nos retiramos de ahí y volvimos al lugar anterior donde estábamos y no hubo problema de entrar, ni nada”.
El grupo de amigos pensó que se podría tratar de una equivocación por parte del local nocturno, que tal vez se “equivocaron de persona”.
Fue entonces cuando una de las jóvenes le escribió a González, dueño del boliche, para entender el motivo que impidió que su amigo entre a Psicodélica.
Acompañando su descargo, Alegre agregó una captura de la conversación que su amiga había tenido con el propietario del pub.
“Gay dejamos entrar, pero vestidos de hombrecitos no esos destartalados”, reza la respuesta que le habría dado el dueño del bar a los jóvenes que habían salido a festejar un cumpleaños.
¿Cuál es la necesidad?
Lo que empezó como una noche de celebración para Juanma terminó siendo un momento de reflexión y angustia que, luego de comprender lo que había sucedido, decidió volcar lo que pensaba en la red social, para que “nadie, cualquiera sea su condición, pase por lo que yo pasé”.
Tras la respuesta del dueño de Psicodélica a su amiga, el joven pensó “por un momento que yo era el problema, que capaz si me vistiera con ropa más "normal" no pesarían estas cosas”.
Sin embargo, “después me di cuenta que el problema no soy yo, son ellos que no aceptan lo diferente”, argumentó el muchacho y agregó: “Entonces me hice esta pregunta, ¿Cuál es la necesidad de discriminar a alguien por vestirse diferente?”.
En esa línea, Alegre apuntó contra los discriminadores: “Yo tengo derecho a promover, celebrar, vestirme y vivir mi vida plena con dignidad, independientemente a mi aspecto, sexo, religión, condición social, opinión, orientación sexual o cualquier otro motivo”.
En su descargo, el apostoleño pidió que la localidad trabaje en informar y fomentar la inclusión, “porque es tan horrible no sentirse aceptado en el lugar que te criaste y amás”.
Y concluyó contando el mal momento que atravesó: “Pensé toda la tarde en cómo expresar mis sentimientos, cómo desatar el nudo que tengo en el pecho, algunos les parecerá tonto, pero no, ¡No lo es!”.
En diálogo con
La Voz de Misiones, Juanma comentó que no es la primera vez que el local bailable discrimina a una persona y que tomó la decisión de ir por más y denunció los hechos ante el Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia el Racismo (Inadi).
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