Niño con discapacidad viaja a diario al hospital y “los coles no tienen rampa”
Natalia Garcete es mamá de Miqueas, un niño de 6 años que nació prematuro y tiene microcefalia, una malformación del cerebro. Producto de su enfermedad, el pequeño está en silla de ruedas y debe acudir a diario al hospital Madariaga.
La madre vive junto a sus hijos en el barrio Villa Cabello de Posadas. Hace unos días, sacó una foto del colectivo 26, de la empresa Casimiro, y la publicó en un grupo de Facebook solicitando que incorporen rampas en todas las líneas que se dirigen al nosocomio capitalino, debido a las dificultades que padece para subir a su pequeño al transporte.
La Voz de Misiones se comunicó con Natalia, quien relató los "malabares" que hace toda la semana para que Miqueas pueda asistir a sus turnos de rehabilitación y a la escuela.
"Hay muchos niños con discapacidad, como personas mayores, que necesitan que todos los colectivos, como el 26, el 31, el 32, el 11 y el 23, tengan rampas", comenzó la mamá en conversación telefónica con LVM.
Seguidamente, la vecina del populoso barrio del oeste posadeño contó: "Mi hijo usa colectivo de lunes a viernes, pero él puede viajar porque me ayuda una persona más para subir la silla de ruedas, porque los coches tienen como tres escalones y es muy difícil".
En tanto, lamentó que "una persona que se maneje sola en silla de ruedas no puede subir".
En esa línea, la mujer apuntó que dentro del transporte tampoco se garantiza la inclusión de las personas en silla de ruedas, ya que, al no estar adaptadas, tienen que viajar en el pasillo del ómnibus, sin ningún tipo de seguridad.
"Son muy pocos los colectivos que tienen rampas, el servicio urbano no es inclusivo con las personas y niños con discapacidad. Tienen las pegatinas de discapacidad, tienen aires, algunos, pero no tienen rampas, no se entiende", remarcó.
Y continuó: "Para ir a la escuela o al hospital, yo tengo que ir y venir con él, y cada vez que voy tengo que ir con alguien que me ayude porque sola con él no puedo ir".
Para finalizar, la mamá del pequeño Miqueas dijo que no comprende cómo "los colectivos que te dejan en la entrada del hospital no tienen rampas. Las personas mayores de edad, que les cuesta subir escalones, las personas que no ven y las personas con discapacidad, que usan el servicio de salud pública se las tienen que arreglar para llegar".