Su hijo tiene TEA y reclama reintegros a IPS: "Nos masacran económicamente"
Jorge Sommer, de 62 años, es papá de un niño de 10 que fue diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA) y en conversación telefónica con La Voz de Misiones contó el desgaste "emocional", el "miedo" y el perjuicio económico que le genera luchar para que el Instituto de Prevención Social (IPS) le reintegre el costo de los profesionales que atienden a su hijo.
"Hace ocho años venimos con reintegro, el IPS siempre paga tarde, se te amontonan tres meses de deuda y de alguna manera hay que sacar plata para pagar a los prestadores todos los meses", comenzó diciendo el papá a LVM.
En esa línea, el vecino de Villa Cabello sostuvo que en el 2021, junto a la mamá de su hijo, decidieron acudir a la Justicia, porque "nos ahogamos financieramente y ya no tenés más margen para sacar un préstamo".
Con los documentos de los empréstitos, los reportes de los profesionales a los que acude el pequeño diariamente y los retrasos de la obra social, la familia presentó un recurso de amparo ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Posadas, que falló a su favor.
En octubre del 2021, la Justicia ordenó que el IPS brinde "una cobertura médica asistencial integral de las prestaciones correspondientes sin tope alguno, del 100%", y fijó un plazo de cinco días para que los pagos de los reintegros de los tratamientos y terapias del niño sean abonados.
"Los abogados del IPS no apelaron la resolución, solo la parte de los honorarios, entonces la sentencia quedó firme en primera instancia", explicó Jorge y señaló que "obviamente hicieron caso omiso. Hasta ahora, ellos, a pesar de que la jueza le metió una multa, nunca han cumplido con el amparo".
El papá relató a este medio que años atrás trabajaba como taxista en la ciudad, pero para poder acompañar a su hijo durante sus tratamientos y terapias decidió dejar el trabajo. Por lo tanto, el único ingreso económico que tiene la familia es el sueldo de docente de la mamá del niño.
"A nosotros nos están masacrando económicamente, aparte mi nene está corriendo el riesgo de quedar descubierto, porque los profesionales que trabajan con autismo no trabajan con IPS, porque le pagan los honorarios que ellos quieren y cuando quieren, y son médicos especializados", enfatizó preocupado Jorge.
La suma de todas las prestaciones facturadas durante un mes alcanza al rededor de los $150.000 y "con suerte te queda para comer", detalló Sommer.
En ese sentido, sostuvo que la prestadora devuelve el costo de los profesionales "pero lo hace a los dos, tres meses", en tanto añadió que hace cuatro meses no cobra el reintegro.
"Yo presenté el 2 de diciembre la facturación de todas las prestaciones hechas en noviembre, presenté la de diciembre, pasó enero, pasó febrero, presente las dos también, y bien gracias", dijo el papá y se preguntó: "A quién yo asalto todos los meses, si no tengo a quien más recurrir, tengo que salir con una pistola a la calle para buscar plata, sino mi hijo se queda sin terapia".
Para finalizar, Jorge puntualizó que "no es una cuestión de plata, porque mi hijo necesitaba un calzado especial para órtesis, que cuesta $210.000, y me lo autorizaron en dos días. Lo que ellos no quieren es sentar un precedente, porque hay mucha gente con amparo. Por eso me interesa que esto se visibilice y que se termine el manoseo a las familias".