Vecinos del paraje Sarandí rechazan la venta del patio de la Escuela 561
La comunidad del paraje Sarandí, en localidad de El Soberbio, rechaza la reciente venta de un lote perteneciente a la Escuela 561, que habría contado con el aval del director del establecimiento, Juan Barrios. Esta mañana, vecinos, padres y ex alumnos acudieron al predio para realizar una limpieza y mostrar su descontento con la situación.
El conflicto radica en la falta de título de propiedad de las tres hectáreas donde actualmente está asentada la escuela primaria de la colonia, tierras que habían sido donadas por el vecino Apilio Glier en 1966.
En diálogo con La Voz de Misiones, Carmen Bonetti, ex alumna del establecimiento, explicó: “Don Glier le compró las tierras a Ángel Natalicio Ongay y después donó para que se construyera la escuela, pero nunca se hizo el traspaso de nombre, ni el título de propiedad. Era algo de lo que siempre se habló”.
De acuerdo al testimonio de Carmen, recientemente los hijos de Ongay se presentaron en la escuelita y hablaron con el director Juan Barrios acerca de los terrenos que, ante la falta de titularidad, le pertenecen a su familia.
En dicha reunión, Barrios habría aceptado que se realice la venta del terreno, ya que la escuela no contaba con recursos económicos para realizar los trámites pertinentes.
De concretarse la venta, la escuela se quedaría con el predio donde está construido el edifico y se realizaría el título de propiedad de esa parcela a nombre de la institución, mientras que la familia Ongay se quedaría con el dinero correspondiente al lote 34 A, donde actualmente funciona una cancha de fútbol y una huerta de los alumnos.
“Vino uno de los hijos de Ongay, trajo un agrimensor y vendió sin que nadie supiera, sólo el director. Creo que son casi una hectárea y media que se perdió”, señaló Silvio Martinelli, presidente de la cooperadora de la Escuela 561, en diálogo con LVM.
En esa línea, Silvio apuntó contra la autoridad educativa: “Nuestra escuela existe hace más de 50 años y el director no comunicó a nadie, decidió hablar con los que eran dueños antes”.
Asimismo, el presidente de la cooperadora comentó que la institución solo cuenta con un acta donde quedó asentada la donación de las tres hectáreas por parte del vecino Glier, como único respaldo para demostrar que el terreno le pertenece a la escuela.
“El problema es que no tenemos otro papel, hace más de 50 años que se hizo la donación. Nunca pensamos que los hijos de don Natalio iban a hacer eso, venir a sacar el terreno que es de toda la comunidad”, sostuvo Silvio.