Fueron los 100 años de
YPF, pero la noticia fue el reencuentro del presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández (CFK) en el acto realizado en Tecnópolis, donde compartieron el escenario con el titular de la empresa estatal, Pablo González.
El Presidente y CFK se mostraron juntos por primera vez en más de tres meses, cuando estalló la interna en el Frente de Todos (FdT) por el acuerdo del gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la deuda de U$S 50.000 millones tomada por la administración de Mauricio Macri, y el rumbo de la política económica.
Alberto Fernández y CFK interactuaron en el escenario de Tecnópolis como si nunca hubieran tenido diferencias y no hubiera habido un mar de fondo en una interna del oficialismo que, a partir de lo de esta tarde, los analistas quisieran considerar cerrada o en camino a una resolución.
En todo momento, en sus intervenciones, tanto el Presidente como la Vice se formularon preguntas, se hicieron acotaciones, y se ocuparon de traer a la memoria de un auditorio repleto, entre ministros, parlamentarios, directivos y funcionarios de YPF, antiguas y recientes charlas y anécdotas.
Ambos coincidieron en condenar la privatización de YPF durante el gobierno de Carlos Menem, y el desmantelamiento de la compañía durante la gestión de Cambiemos, entre 2015 y 2019.
La frase que la mayoría de los medios eligieron resaltar en una fecha significativa para la empresa estatal argentina por excelencia y el momento político que vive el gobierno del FdT, fue cuando CFK le pidió a Alberto Fernández que “use la lapicera”.
“Hay un deporte nacional de apoderarse de las reservas del Banco Central”, afirmó CFK, y mirando al Presidente deslizó: “Te pido que uses la lapicera con los que tienen que darle cosas al país”.
“Yo lo vi a Néstor, sé de qué se trata y cómo hay que hacerlo”, remarcó.
El, si se quiere, inusual pedido llegó cuando la Vicepresidenta hablaba sobre la necesidad de convencer a los dueños de Techint de repatriar a la Argentina la fábrica de laminados que la empresa tiene en Brasil.
“La chapa laminada que hacen en Brasil que la traigan acá. No podemos estar dándole U$S 200 millones para que se paguen la empresa que tienen en Brasil. El balance de 2021 triplicó el de 2020. Es una industria muy importante. Hay que sentarse con los empresario como amigos”, señaló.
Estrafalarios
CFK mostró un video de una vieja entrevista del ministro de Economía de Macri, Nicolás Dujovne, donde el funcionario celebraba que el kirchnerismo les haya dejado un país desendeudado.
“Es una bendición, el gobierno anterior era tan estrafalario, tan poco comprensible, que nadie le prestaba plata, y entonces la Argentina hoy tiene niveles de endeudamiento bajísimos, tanto a nivel de gobierno, empresas, y familia”, decía Dujovne a la prensa en los primeros días del gobierno de Cambiemos en 2015.
“La deuda neta, si le restamos lo que el Estado se debe a sí mismo, representa solo el 20% del PIB; solo el 8% es en moneda extranjera; las empresas tienen un endeudamiento bajísimo, y las familias dedican solo el 5% de sus ingresos anuales al pago de deuda”, graficaba Dujovne.
“No conozco ningún país que tenga un nivel de deuda tan bajo, salvo algún país del África subsahariana”, afirmaba.
“Aquí está la estrafalaria, africana, subsahariana”, dijo CFK, terminado el video del ex ministro.
“El principal problema estructural que tenía la Argentina era el peso de su deuda y todos los condicionamientos”, señaló.
“Hasta el golpe de 1976, el último gobierno de Perón había pagado lo último al FMI, U$S 5.000 millones. El gran drama empieza con la dictadura, el cambio de matriz de acumulación económica, que pasa de un modelo industrial y de trabajo, a uno financiero y de especulación”, argumentó.
Defendió los 12 años y medio del kirchnerismo, donde hubo “un proceso de industrialización y mejora de los salarios, que crecieron 78 puntos, y después cayeron 20 puntos en los cuatro años posteriores”.
“Nuestro espacio había encontrado la forma de desendeudar a la Argentina. Recuperamos YPF y le pagamos el corralito a la primera Alianza”, afirmó.
A su turno, Alberto Fernández, retomó el hilo de lo dicho por la Vicepresidenta y, si bien no hizo alusión a la lapicera, citó a Techint y, prácticamente, se comprometió a encaminar la instalación en el país de la planta mencionada por CFK.
Fernández recordó su anterior visita a Vaca Muerta, con Pablo González y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff, donde anunció el inicio de la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, que coincidentemente fue el día que se cumplieron 10 años de que se iniciara la recuperación de YPF durante el gobierno de CFK:
“Ese día se conmemoraban los 10 años que YPF volvió a estar en manos del Estado nacional. “Del mismo modo que hace 10 años Cristina dijo: ‘basta, apostemos al desarrollo de YPF’; lo mismo hice yo, exactamente lo mismo, y aquí están los resultados”, dijo Fernández.
“YPF es una extraordinaria herramienta de política económica para poder manejar los costos de la energía en un país como Argentina”, definió. “Si no lo manejamos nosotros, otros los manejarán; ya lo dijo Cristina en su discurso”, afirmó.
“Quiero decir que puede haber una YPF del Estado en manos de los ‘estrafalarios’ que no quieren endeudarse; yo aprendí que eso es responsabilidad, gobernar sin endeudarse es un acto de responsabilidad; y claro, como bien dijo CFK, gobernar es administrar la realidad, y acá y en cualquier lugar del mundo hay tensiones y conflictos”, expresó.
Le tocó al titular de la petrolera estatal, Pablo González, repasar la historia de YPF, desde su creación durante el gobierno de Hipólito Irigoyen, el 3 de junio de 1922.
González aportó cifras, que ilustran los distintos ciclos que tuvo YPF y cómo la compañía acompañó los vaivenes de la historia nacional, signada por décadas infames, golpes militares, y regímenes neoliberales, que llevaron al vaciamiento de la empresa y, finalmente, a su privatización en 1997.
“En 1976, antes del golpe, YPF tenía una deuda de U$S 88 millones; en 1984, la democracia recibió a YPF con una deuda de U$S 4.600 millones”, ilustró González.
“Miren cómo será que YPF habrá acompañado los vaivenes de la historia argentina, que la empresa tiene 42 trabajadores desaparecidos, 22 de la refinería, otros de Neuquén, Salta, Mendoza, Santa Fé y la provincia de Buenos Aires”, enumeró.
González comparó la gestión de la empresa durante el menemismo con la del gobierno de Mauricio Macri, argumentando que en ambos períodos “cayó abruptamente la producción y se retroalimentó el ciclo de la deuda”.
“Puedo dar dos o tres estadísticas lo que significó no tener claro si el petróleo es un comoditie o un bien estratégico nacional. Con Repsol cayó la producción 50%, la reserva 50”, y la deuda creció a U$S 8.879 millones”, ilustró.
Lo mismo entre 2015 y 2019, la producción de petróleo cayó 10%, de gas 9%; las reservas cayeron 30%, y la deuda subió a U$S 7.000 millones”, agregó González.
El director de YPF dijo que así como durante el gobierno de CFK, en 2012, se recuperó la compañía para el Estado argentino, se reactivó la producción y se trabajó en el desendeudamiento, el gobierno de Alberto Fernández “puso de nuevo la empresa en marcha”.
“Bajamos la deuda U$S 1.700 millones. Estamos en niveles de 2015, aumentamos la producción, el gas no convencional creció en un año el 100%, el petróleo no convencional en un año creció, de 38.000 barriles a 72.000 barriles”, graficó.
“Recuperamos la gran potencialidad de Vaca Muerta, la segunda reserva de gas no convencional del mundo, y la 4ta de petróleo no convencional del mundo”, señaló.
González destacó la inversión de YPF en el desarrollo de energías renovables, como la energía eólica y solar. “Tenemos 400 Mw de energía eólica; tenemos Cañadón León, el parque eólico de Azul; tenemos también el primer parque solar, El Zonda, en San Juan; es una inversión de U$S 300 millones”, destacó el presidente de YPF.
González aseguró que la petrolera estatal “se recuperó”, y que esta recuperación “nos permite hoy discutir sobre estrategia energética en la Argentina”.