El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciaron este lunes que el Gobierno se apresta a enviar al Congreso un proyecto de ley para crear un nuevo impuesto a la "renta inesperada producto de la guerra", que grava las utilidades superiores a los $1.000 millones, menos del 4% del total de las empresas argentinas.
Guzmán explicó que los criterios de esta alícuota aplican a una ganancia neta imponible y exponencialmente superior en 2022 respecto a 2021.
El ministro argumentó que el proyecto en ciernes incluye bonificaciones si estas rentas extraordinarias son canalizadas por la empresa a la reinversión productiva.
"El objetivo central es garantizar el crecimiento del poder adquisitivo de los ingresos en todo el espectro laboral y productivo", sostuvo Guzmán.
Los bonos
El ministro compartió el acto encabezado por el presidente Fernández en el Salón Blanco de la Casa Rosada, donde además se anunció un bono extraordinario y por única vez, de $12.000 para jubilados, y $18.000 para monotributistas y trabajadores de la economía informal.
"Es necesario en primer lugar reforzar la política de ingresos y en segundo lugar trabajar en forma colectiva para diseñar mecanismos que logren evitar que este shock que vive el mundo y la Argentina tengan consecuencias desigualadoras y regresivas", afirmó Guzmán.
El titular de Hacienda señaló que el país cumplió "las metas en el plano fiscal, monetario y acumulación de reservas", en sintonía con el
acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (
FMI).
Por su parte, Alberto Fernández aseguró que las medidas buscan "garantizar que el impacto de la inflación no recaiga en el bolsillo de los argentinos y fundamentalmente en los sectores más vulnerables".
"Hay una urgencia en los sectores más postergados a la sociedad", afirmó el mandatario.