Inym ante diputados nacionales: “El DNU deja al productor a la deriva”
El director del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), Jonas Petterson, se sumó a la lista de oradores que participaron del plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, donde se debate el contenido de la Ley Ómnibus.
Si bien los cambios en la estructura del organismo fueron introducidos a través del mega DNU y no están contemplados dentro de la ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, el artículo 654 del proyecto del presidente Javier Milei ratifica el decreto de necesidad y urgencia, el cual rige desde el 29 de diciembre.
El encargado de representar al Inym fue el actual director interino, Jonas Petterson, quien realizó su presentación de forma online, en la que comenzó recordando la creación del instituto, “luego de una larga lucha de los productores que venían de una tremenda crisis económica”.
Sobre la “afectación” que produce la medida del gobierno nacional, que corrió a la entidad de la mesa de negociaciones por los valores de la materia prima, Petterson consideró que se trataba de “una herramienta fundamental para poder tener una previsión de futuro y poder tener precios mínimos de garantía”.
Según el yerbatero, la eliminación de estas facultades “deja al productor totalmente a la deriva y a la buena de Dios”, debido a que, ante la liberalización del mercado, “no tenemos condiciones para pelear en el ámbito de la oferta y la demanda”.
El director agregó que la mayoría de los productores “debe vender la producción a las industrias que tienen un poder adquisitivo muy grande y además manejan un stock muy grande de yerba mate, y son productores”.
“Necesitamos ese amparo que nos da la ley del Inym para garantizarnos ese precio mínimo de sostén. Si nosotros no logramos eso, ¿cómo vamos a negociar con los industriales?”, cuestionó ante los diputados nacionales presentes en el anexo del Congreso.
“Ley también elimina la posibilidad de crear registros, que para nosotros es fundamental”, consideró Petterson y añadió: “El tener un registro que nos diga quiénes somos y cuántos somos, cuánto producimos y a quienes le vendemos, es fundamental”.
Actualmente, entre Misiones y Corrientes, las únicas productoras de yerba en el país, son 13.000 los pequeños colonos. Además, dos empresas de la provincia vecina concentran el 40% de la industrialización, mientras “el resto está distribuida en pequeñas empresas”.
Del total de la producción, “el 90% se vende en el país y el 10% se exporta”, informó Petterson e insistió: “No tenemos condiciones de generar equilibrios si no tenemos registros propios, que hoy quieren eliminar con el DNU”.
“Creemos que no hay manera de que una ley que fue creada para defender al pequeño y mediano productor, para defender a los más vulnerables de la cadena, se modifique para empeorarla o para beneficiar al sector más poderoso”, postuló el director y cerró: “Si la ley se modifica, tiene que ser para mejorarla en el mismo sentido en que se creó”.