Javier Milei asumió como presidente pro témpore del Mercosur
El presidente Javier Milei asumió este viernes como titular pro témpore del Mercosur, en la 65ª cumbre del bloque que se realizó en Montevideo, Uruguay, y donde se firmó el Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea, luego de 25 años de negociaciones.
Milei recibió los atributos del cargo, un martillo similar al que utilizan los jueces, de manos del presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, con quien bromeó: “Todo lo que sea para romper me gusta”, le dijo, según publicaron los medios presentes.
En su discurso, el mandatario argentino reclamó que los países socios del bloque puedan suscribir TLC con terceros, sin quebrantar el acuerdo regional.
Milei llegó a Montevideo acompañado por su hermana Karina, secretaria General de la Presidencia, e inmediatamente se acoplaron el canciller Gerardo Werthein y el ministro de Economía Luis Toto Caputo, que ya estaban en la ciudad.
Las palabras del libertario fueron bien recibidas por el uruguayo Lacalle Pou, quien celebró los dichos de su par argentino y manifestó: “Uruguay tiene la necesidad y vocación de abrirse al mundo. Me alegro de escuchar a Milei”.
“El Mercosur -que nació con la idea de profundizar nuestros lazos comerciales- terminó convirtiéndose en una prisión que no permite que sus países miembros puedan aprovechar ni sus ventajas comparativas, ni su potencial exportador”, aseguró Milei, según reseña el diario porteño La Nación, y afirmó: “Este problema no es nuevo, pero si seguimos pretendiendo tratar de tapar el sol con las manos se volverá cada vez más difícil de solucionar”.
“El Mercosur surgió como una forma de buscar integrar los mercados de nuestros países, eliminando aranceles, burocracias y dobles imposiciones fiscales, y con el fin último de establecer una zona común de libre comercio”, opinó el presidente argentino.
“En simultáneo y producto de las ideas imperantes en la época —a nuestro juicios equivocadas— se propuso un sistema de arancel externo común para intentar proteger la industria de nuestros países, creyendo que eso traería un beneficio para nuestros ciudadanos”, agregó.
“No es una sorpresa para un liberal como yo que el resultado de estas medidas haya sido el contrario al pretendido”, consideró y explicó: “El arancel externo común no solo encareció la importación de bienes productivos, volviendo a nuestras industrias locales más caras y en consecuencia menos competitivas, sino que nos cerró innumerable vías comerciales”.
“El comercio funciona como una autopista de doble vía”, apuntó y razonó: “Para uno poder vender libremente debe estar dispuesto a comprar libremente también”.