Jueza federal apuntó contra Vidal y Ritondo por entorpecer causas narco
La jueza Sandra Arroyo Salgado, ex esposa del fiscal Alberto Nisman, se metió de lleno en la interna de Juntos por el Cambio (JxC), luego de que la ex diputada y líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, provocara un tsunami con sus acusaciones contra sus aliados.
Arroyo Salgado denunció que el macrismo operó para apartarla de una causa por narcotráfico que investigaba los vínculos de un fiscal y al menos 40 policías bonaerenses, abogados y funcionarios judiciales con el comercio de drogas.
La ex esposa de Nisman, cargó contra el jefe del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, y aspirante a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Cristián Ritondo, que fue uno de los blancos de Carrió hace una semana.
En el canal LN+, la jueza apuntó a la gestión de Ritondo como ministro de Seguridad de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
“Investigo, avanzo, llego a la detención y procesamiento con preventiva de funcionarios policiales que debían investigar al narcotráfico pero que eran socios del narcotráfico y ahí me recusan”, narró Arroyo Salgado.
Contó que “dos letrados con aceitados contactos políticos” fueron los que pidieron que se la apartara de la causa.
“Uno de ellos había sido funcionario del Ministerio de Seguridad bonaerense durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal”, afirmó la jueza, en referencia a Marcelo D’Angelo, ex asesor de Ritondo en el Ministerio de Seguridad bonaerense, entre 2015 y 2019.
El fiscal narco
El principal imputado en la causa de la que fue apartada Arroyo Salgado, fue el fiscal de San Isidro Claudio Scapolán, señalado como jefe de una banda integrada por policías de la Delegación San Isidro, de Investigaciones Complejas y Tráficos de Drogas Ilícitas.
Scapolán, fue imputado por coimas y quedarse droga de los operativos, cuando se desempeñaba al frente de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Investigaciones Complejas de San Martín, disuelta en 2016.
D’Angelo, el que recusó a la jueza, era abogado de uno de los imputados, el funcionario judicial Maximiliano Jarisch, quien pidió el apartamiento de Arroyo Salgado por considerar que incurrió en "la pérdida de imparcialidad".
Jarisch era secretario del Área Ejecutiva de Investigaciones Criminales de San Isidro, conducida por Scapolan, y había estado con prisión preventiva en el marco de la causa dictada por la jueza Arroyo Salgado, aunque luego fue excarcelado por falta de mérito tras una apelación.
La jueza contó que fue el camarista Mariano Borinski, de la Cámara de Casación, que “con un pronunciamiento inédito, declaró la nulidad de la resolución que me había confirmado a cargo de la investigación”.