La Cámpora de Macri: la juventud del PRO ya maneja más de $150 millones
Hacen campaña puerta a puerta. Mantienen reuniones y tratan de estar activos la mayor cantidad de horas del día. Rechazan las comparaciones con La Cámpora, aunque la mayoría de los dirigentes tiene buen diálogo con la agrupación K. Son los jóvenes del PRO: militan, se ponen la camiseta, pero marcan distancia de la militancia tradicional. Son alrededor de nueve mil militantes y cuentan con dirigentes “técnicos”, sociales y con despliegue territorial.
La mayoría de los que hoy ocupan cargos, tanto en algún ámbito estatal como en la estructura partidaria, son los nuevos “cuadros” que formó el PRO en los últimos años. Legisladores, dirigentes sociales y secretarios de Estado que comenzaron como simples simpatizantes del partido amarillo y hoy se transformaron personajes centrales para la toma de algunas decisiones.
“Es una juventud muy plural, hicimos un trabajo durante años para dejar una juventud organizada”. Quien habla es Maximiliano Sahonero. Hoy es legislador porteño, pero comenzó en la militancia peronista varios años atrás, en la Villa 20, donde nació. Luego de conducir a la juventud del PRO en Capital Federal, dio el salto y el año pasado integró la lista de candidatos en la Ciudad.
La gran mayoría de los jóvenes PRO tienen menos de 30 años. Según el portal de noticias BigBang hace unos pocos días concluyó una suerte de censo de militantes en el espacio que lidera Mauricio Macri. En total, son 9 mil militantes dispersos por todo el país. “Están organizados, con nombres, apellidos, teléfono y distritos que cubren”, contó una fuente de la juventud PRO.
El cargo que ocupó Sahonero como presidente de la Juventud PRO en Capital hoy es ocupado por Martín César, quien considera que el gran desafío es la formación de los nuevos cuadros políticos que en el futuro podrán integrar listas de candidatos. “Hay un esquema de voluntariado, se mantiene el trabajo constante en los barrios y centros de jubilados. La idea es llevar a cabo un proyecto ambicioso de acción social”, relata César a BigBang.
Una de las grandes críticas que señalan de La Cámpora es que “coparon el Estado”. Creen que una de las fallas de la agrupación K fue que la enorme cantidad de dirigentes fue nombrada con cargos en el Estado, y cuestionan, al igual que su líder, la militancia partidaria financiada por el Estado. Pero se muestran confiados en que eso no les ocurrirá.
“Lo que pasó con La Cámpora no nos va a pasar, no vamos a tener una juventud copando lugares del Estado de la forma en que se hizo”, señaló César. Por su parte, Sahonero destaca que en la militancia de base hay coincidencias entre las agrupaciones de la mayoría de los sectores: “Todos trabajamos por el mismo bien común, con el mismo sentido, aunque cambien las formas y la manera de construir”.