Los 55 años del otro Cóndor, el que voló a Malvinas
La historia argentina registra dos operativos llamados Cóndor, que aunque separados por la tragedia se cruzan en el destino de algunos de sus protagonistas, como si fueran dos caras de una misma imposible moneda.
Este miércoles se cumplieron 55 años del Operativo Cóndor de los 18 jóvenes militantes que el 29 de septiembre de 1966 secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas que iba a Río Gallegos, y obligaron al piloto a aterrizar en las Islas Malvinas.
Una vez allí, el grupo izó siete banderas argentinas, tomó como rehenes a varios isleños, entre ellos al jefe de Policía y el jefe de los pocos Royal Marines que por entonces constituían la guarnición militar, cantó el himno y exigió al gobernador inglés Cosmo Haskard reconocer la soberanía argentina de las islas. Toda una epopeya.
El grupo estaba liderado por Dardo Cabo, un periodista y trabajador metalúrgico de 25 años, miembro del Movimiento Nueva Argentina, de la resistencia peronista nacida del golpe de diez años antes contra el gobierno del general Juan Domingo Perón.
Lo secundaban Alejandro Armando Giovenco, de 21; Juan Carlos Rodríguez, de 31; Pedro Tursi, de 29; Aldo Omar Ramírez, de 18; Edgardo Jesús Salcedo, de 24; Ramón Adolfo Sánchez; María Cristina Verrier, de 27; Edelmiro Ramón Navarro, de 27; Andrés Ramón Castillo, de 23; Juan Carlos Bovo, de 21; Víctor Chazarreta, de 32; Pedro Bernardini, de 28; Fernando José Aguirre, de 20; Fernando Lisardo, de 20; Luis Francisco Caprara, de 20; Ricardo Alfredo Ahe, de 20; y Norberto Eduardo Karasiewicz, de 20 años.
Eran los tiempos de la dictadura de Juan Carlos Onganía, que se había propuesto exterminar al peronismo, y curiosamente, aquel día visitaba el país el Príncipe Felipe de Edimburgo, consorte de la Reina Isabel, fallecido el 9 de abril pasado.
El gaucho enterriano
En el avión viajaban 43 pasajeros, entre quienes iban el contraalmirante José María Guzmán, gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y Héctor Ricardo García, director del diario Crónica, que había sido invitado por Cabo, pero no conocía el operativo en detalle.
Dos horas después de despegar de Buenos Aires, Cabo y su grupo sacaron las armas de fuego que llevaban ocultas en el equipaje y obligaron al comandante Ernesto Fernández García a desviarse hacia las Islas Malvinas.
El Douglas de Aerolíneas aterrizó en la misma pista que dos años antes, en 1964, convirtió a Miguel Fitzgerald en el primer argentino en lograr la hazaña.
Cabo y su grupo bautizaron al lugar como Puerto Rivero, en homenaje al gaucho entrerriano Antonio Rivero que en 1.833 combatió la ocupación inglesa de las islas.