Presentan proyecto para gravar la "renta inesperada" producto de la guerra
El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, presentaron esta tarde el proyecto de ley de "Renta Inesperada", que busca incrementar la recaudación a partir de una modificación en el Impuesto a las Ganancias para aquellas empresas que hayan tenido ganancias extraordinarias por encima de los $1.000 millones, como consecuencia del aumento de los precios internacionales derivados de la guerra entre Rusia y Ucrania.
“El proyecto consiste en una alícuota sobre el impuesto a las ganancias de las sociedades de capital, aplicable al ejercicio fiscal del año 2022", anunció Guzmán, quien fue el encargado de informar sobre los detalles, mientras que el Presidente se encargó de poner la iniciativa en contexto, en el acto realizado a partir de las 17 en el Museo del Bicentenario.
El titular de Hacienda aseguró que se trata de un "mecanismo que busca garantizar que en la Argentina haya más condiciones de equidad", en un marco donde la guerra "afecta a millones y beneficia a muy pocos".
El proyecto de ley deberá superar un debate en el Congreso que se anticipa áspero, con el rechazo anunciado de Juntos por el Cambio (JxC) y la bancada ultraliberal, representada por los espacios de Javier Milei y José Luis Espert.
Ante tal escenario legislativo, a su turno el presidente Fernández adelantó que la sanción de esta ley "no es una obligación del Frente de Todos sino de todos los diputados y senadores".
El primer mandatario recordó que instrumentos fiscales como el que se propone no proviene de “regímenes no democráticos”, sino que se está aplicando en países del primer mundo como Gran Bretaña, Italia, España y Estados Unidos.
"Lo que necesitamos es que en una situación tan ingrata unos pocos no ganen tanto en desmedro de las inmensas mayorías. Hemos venido a poner igualdad y a construir justicia social", expresó.
Además de la oposición política, la iniciativa que fue anticipada en abril por el ministro Guzmán, cosechó el rechazo de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la Unión Industrial Argentina (UIA), que incluso emitieron comunicados.
Sin embargo, a pesar del posicionamiento del empresariado y la oposición, la iniciativa recibió la aprobación por parte de funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI).