Argentina en emergencia: La necesidad de construir una alternativa popular
A más de un año del Gobierno de Milei, se profundizan los aspectos más destructivos y peligrosos para el tejido social de nuestro país. Estamos ante un escenario de neofascismo en ascenso, donde el discurso de odio se traduce en políticas concretas de exclusión, discriminación y sufrimiento para las mayorías. No se trata solo de palabras; lo vemos en despidos masivos, el cierre de industrias, el desplome del poder adquisitivo de trabajadores y trabajadoras, el vaciamiento de la capacidad productiva con miles de pymes cerradas y maquinaria ociosa.
Los jubilados y jubiladas han sido condenados a la pobreza y la indigencia, privados, incluso, del acceso a medicamentos gratuitos. La crisis golpea con brutalidad a la salud pública: hospitales sin recursos, programas esenciales dados de baja, pacientes oncológicos desprotegidos. Las economías regionales están devastadas; lo vivimos con la yerba, el té y el tabaco, que agonizan ante la ausencia total de políticas de protección.
Frente a este panorama, no hay un sólo indicio de que el objetivo del Gobierno sea noble. Además de entregar nuestros bienes comunes y el patrimonio nacional, profundizan un ajuste criminal con una violencia económica, social y laboral sin precedentes en democracia. Lo que Milei dijo en Davos expuso su alineamiento con los sectores más reaccionarios del mundo y generó una fuerte reacción en la sociedad.
La resistencia se organiza: Marcha Federal Antifascista
Este sábado, la indignación y el hartazgo se transformaron en acción. En todo el país, sectores diversos confluyeron en una gran movilización nacional en contra de la violencia del ajuste. Nos unimos en un reclamo colectivo contra la destrucción del Estado, la persecución a colectivos vulnerables y la entrega del país.
Desde Tierra, Techo y Trabajo, con nuestra construcción provincial en Misiones, estamos una vez más en la calle. Hemos estado presentes en cada lucha y en cada movilización porque nuestra causa es dar respuestas concretas a las necesidades del pueblo, ya sea en el campo, la industria, las ciudades o la economía popular.
Nos hemos movilizado junto a compañeras y compañeros con pasión militante, activista y política, con los sectores organizados y con quienes resisten desde la ciencia, la educación, los hospitales, el movimiento estudiantil, los jubilados y jubiladas, los trabajadores y trabajadoras populares.