En la antigua Roma, la educación no era solo un medio para cultivar la mente, sino una piedra angular para forjar ciudadanos.
Marco Tulio Cicerón, fue un brillante ejemplo de cómo la educación en Roma moldeaba a
sus hijos más distinguidos. Desde su infancia, Cicerón estuvo inmerso en un riguroso régimen de aprendizaje, reflejo de una sociedad que valoraba profundamente la elocuencia, la filosofía y el arte de la política.
La educación romana, planificada desde el nacimiento, se centraba en inculcar virtudes y conocimientos fundamentales para la participación activa en la vida pública, con una férrea defensa de los valores y rectitud moral. Desde muy temprana edad, Cicerón fue guiado por tutores de gran sabiduría y dedicación, quienes le enseñaron no solo a hablar y escribir con elegancia sino también a pensar con profundidad sobre cuestiones ética, derecho y gobierno. Este enfoque holístico preparaba a los jóvenes romanos para liderar con justicia y sabiduría.
Cicerón emergió como un destacado orador, un pensador profundo, y un estadista comprometido. Su educación le permitió navegar por las complicadas entrañas de la política romana y contribuir de manera significativa en la vida pública. Sus discursos, ricos en sabiduría y elocuencia, y su correspondencia relevan un agudo intelecto y un corazón
apasionado por la justicia y el bienestar de su ciudad.
El legado de Cicerón nos invita a reflexionar sobre el valor de una formación integral que equilibra el conocimiento con la virtud. Siguiendo esta línea, podemos decir que la educación es fundamental no solo para el desarrollo personal sino también para el fortalecimiento de la sociedad.
* * *
La vuelta a clases en Misiones
La próxima semana tendrá lugar un hecho muy importante para la vida de las familias misioneras. La vuelta a clases despierta grandes emociones y sensaciones tanto en los niños como en sus padres. Más de 400.000 estudiantes retomarán el camino de la formación y el aprendizaje reactivándose así el gigantesco andamiaje educativo del
Estado.
No importan las vicisitudes de la historia ni la coyuntura actual, Misiones continúa profundizando el camino de la educación de vanguardia y el conocimiento, las herramientas más importantes para el desarrollo de la provincia y la sociedad.
El retorno de los chicos a las escuelas significa una gran inversión por parte de las familias misioneras y en ese sentido el Gobierno siempre a demostrado empatía y cercanía. Con miras al inicio del ciclo lectivo y con el principal objetivo de cuidar la economía familiar, desde el Estado Provincial se articuló una importante batería de
medidas.
En la antigua Roma, la educación no era solo un medio para cultivar la mente, sino una piedra angular para forjar ciudadanos.
Marco Tulio Cicerón, fue un brillante ejemplo de cómo la educación en Roma moldeaba a
sus hijos más distinguidos. Desde su infancia, Cicerón estuvo inmerso en un riguroso régimen de aprendizaje, reflejo de una sociedad que valoraba profundamente la elocuencia, la filosofía y el arte de la política.
La educación romana, planificada desde el nacimiento, se centraba en inculcar virtudes y conocimientos fundamentales para la participación activa en la vida pública, con una férrea defensa de los valores y rectitud moral. Desde muy temprana edad, Cicerón fue guiado por tutores de gran sabiduría y dedicación, quienes le enseñaron no solo a hablar y escribir con elegancia sino también a pensar con profundidad sobre cuestiones ética, derecho y gobierno. Este enfoque holístico preparaba a los jóvenes romanos para liderar con justicia y sabiduría.
Cicerón emergió como un destacado orador, un pensador profundo, y un estadista comprometido. Su educación le permitió navegar por las complicadas entrañas de la política romana y contribuir de manera significativa en la vida pública. Sus discursos, ricos en sabiduría y elocuencia, y su correspondencia relevan un agudo intelecto y un corazón
apasionado por la justicia y el bienestar de su ciudad.
El legado de Cicerón nos invita a reflexionar sobre el valor de una formación integral que equilibra el conocimiento con la virtud. Siguiendo esta línea, podemos decir que la educación es fundamental no solo para el desarrollo personal sino también para el fortalecimiento de la sociedad.
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La vuelta a clases en Misiones
La próxima semana tendrá lugar un hecho muy importante para la vida de las familias misioneras. La vuelta a clases despierta grandes emociones y sensaciones tanto en los niños como en sus padres. Más de 400.000 estudiantes retomarán el camino de la formación y el aprendizaje reactivándose así el gigantesco andamiaje educativo del
Estado.
No importan las vicisitudes de la historia ni la coyuntura actual, Misiones continúa profundizando el camino de la educación de vanguardia y el conocimiento, las herramientas más importantes para el desarrollo de la provincia y la sociedad.
El retorno de los chicos a las escuelas significa una gran inversión por parte de las familias misioneras y en ese sentido el Gobierno siempre a demostrado empatía y cercanía. Con miras al inicio del ciclo lectivo y con el principal objetivo de cuidar la economía familiar, desde el Estado Provincial se articuló una importante batería de
medidas.
En este sentido, el Boleto Educativo Misionero (BEM) vuelve a ubicarse en el centro de la escena. Instituido por ley en octubre de 2015 se constituye como una de las muestras más grandes de justicia social. El Estado Provincial asume el costo del pasaje de los estudiantes del nivel primario, secundario, terciario, superior y universitario de cada rincón de la provincia.
Para dimensionar su importancia, basta con remitirse a los registros: más de 300 mil estudiantes misioneros usan el servicio.
Además de garantizar la vigencia del Boleto Educativo Misionero, una serie de versiones del Programa Ahora fueron lanzados desde el Gobierno con el fin de generar un impacto positivo en la planificación de la economía familiar de cara al inicio de clases. Estos programas ofrecen a las familias misioneras la posibilidad de abonar con tarjeta de crédito, en cuotas y con reintegro, cuotas de los colegios o deudas acumuladas, artículos de librería, uniformes y guardapolvos, zapatos, zapatillas y textos escolares.
Estos programas especiales impulsados por el Gobierno Provincial, junto a los comercios adheridos y el Banco Macro moviliza la economía en toda la provincia en todos los rubros alcanzados y, al mismo tiempo, acerca una solución concreta a las familias misioneras para afrontar los gastos que implica el comienzo de clases.
En lo que respecta a la “ayuda escolar” que abona el Gobierno a los empleados de la administración pública provincial, el gobernador Passalacqua anunció el pago para el pasado 25 de febrero con un incremento de 30% en comparación con el monto abonado el año pasado. De esta forma, los agentes del sector público provincial recibieron una Ayuda Escolar de $91.000 por hijo y de $227.500 por hijo con discapacidad.
Estas medidas se suman a la confirmación por parte del Gobierno provincial de una inversión de $1.150 millones para el acondicionamiento integral de escuelas públicas antes del inicio de clases. Los fondos se destinaron a tareas de mantenimiento, mejoras edilicias, incorporación de equipamiento y adecuaciones necesarias en establecimientos
de distintos municipios de la provincia.
En un contexto de gran incertidumbre en la Argentina atravesado por una crisis económica que se profundiza día a día y está lejos de mostrar signos de recuperación en el corto plazo, el Gobierno misionero demuestra su compromiso real con la educación a través de acciones que reflejan un abordaje integral en donde se combina apoyo
económico directo a las familias, inversión en infraestructura y planificación pedagógica.
Datos, no opinión: los números de la Educación misionera
Al tercer trimestre de 2025, las erogaciones totales en la finalidad “Cultura y Educación” ascendieron a $622.159.436.330, mientras que lo percibido por la provincia en ese mismo periodo por la Ley de Financiamiento Educativo fue de $239.328.788.361, es decir un 38% aproximadamente del gasto total.
De esos números surge que la Provincia de Misiones financia con recursos propios cerca del 62% de la inversión educativa. En virtud de estos datos concretos, es falso que los fondos nacionales alcancen para cubrir los gastos de funcionamiento del sistema; por el contrario, la mayor parte de la estructura se sostiene gracias a un esfuerzo de la
provincia.
Cuando hablamos de la finalidad “Cultura y Educación” es importante aclarar que no se agota en el concepto “salario”, sino que es multidimensional. Los fondos de Educación garantizan el funcionamiento de un sistema que contempla comedores escolares, material didáctico y mobiliario. Asimismo, todo lo que tiene que ver con la infraestructura: construcción, mantenimiento y refacción de establecimientos en toda la provincia (ascienden a más de 2.200). En lo que respecta a los fondos que se destinan al pago de salario docente, si sumamos la masa salarial mensual y el proporcional mensual del aguinaldo estamos hablando de un monto cercano a los $60.000 millones. Una cifra que da una dimensión del peso estructural que tiene la educación en el presupuesto provincial. Si tomamos en cuenta que el giro de fondos nacionales por la Ley de Financiamiento Educativo es de casi $40.000 millones, la Provincia debe inyectar unos $20.000 millones adicionales cada mes, sólo para pagar sueldos, sin contar el
mantenimiento de escuelas, comedores y demás servicios.
En base a lo dicho hasta aquí, podemos afirmar que la educación en Misiones se sostiene con una inversión que duplica ampliamente a los fondos que llegan desde Nación por leyes especiales, garantizando no solo salarios por encima de la pauta nacional, sino también la operatividad de las escuelas y la asistencia alimentaria de los alumnos. Y esto implica un enorme esfuerzo en los tiempos que corren: la Provincia administra con prudencia y hace lo posible con herramientas limitadas.
(*) Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de Procesos Electorales. Especializado en Comunicación de Gobierno y Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer (Alemania) y del Centro de Análisis y Entrenamiento Político (Colombia).
En este sentido, el Boleto Educativo Misionero (BEM) vuelve a ubicarse en el centro de la escena. Instituido por ley en octubre de 2015 se constituye como una de las muestras más grandes de justicia social. El Estado Provincial asume el costo del pasaje de los estudiantes del nivel primario, secundario, terciario, superior y universitario de cada rincón de la provincia.
Para dimensionar su importancia, basta con remitirse a los registros: más de 300 mil estudiantes misioneros usan el servicio.
Además de garantizar la vigencia del Boleto Educativo Misionero, una serie de versiones del Programa Ahora fueron lanzados desde el Gobierno con el fin de generar un impacto positivo en la planificación de la economía familiar de cara al inicio de clases. Estos programas ofrecen a las familias misioneras la posibilidad de abonar con tarjeta de crédito, en cuotas y con reintegro, cuotas de los colegios o deudas acumuladas, artículos de librería, uniformes y guardapolvos, zapatos, zapatillas y textos escolares.
Estos programas especiales impulsados por el Gobierno Provincial, junto a los comercios adheridos y el Banco Macro moviliza la economía en toda la provincia en todos los rubros alcanzados y, al mismo tiempo, acerca una solución concreta a las familias misioneras para afrontar los gastos que implica el comienzo de clases.
En lo que respecta a la “ayuda escolar” que abona el Gobierno a los empleados de la administración pública provincial, el gobernador Passalacqua anunció el pago para el pasado 25 de febrero con un incremento de 30% en comparación con el monto abonado el año pasado. De esta forma, los agentes del sector público provincial recibieron una Ayuda Escolar de $91.000 por hijo y de $227.500 por hijo con discapacidad.
Estas medidas se suman a la confirmación por parte del Gobierno provincial de una inversión de $1.150 millones para el acondicionamiento integral de escuelas públicas antes del inicio de clases. Los fondos se destinaron a tareas de mantenimiento, mejoras edilicias, incorporación de equipamiento y adecuaciones necesarias en establecimientos
de distintos municipios de la provincia.
En un contexto de gran incertidumbre en la Argentina atravesado por una crisis económica que se profundiza día a día y está lejos de mostrar signos de recuperación en el corto plazo, el Gobierno misionero demuestra su compromiso real con la educación a través de acciones que reflejan un abordaje integral en donde se combina apoyo
económico directo a las familias, inversión en infraestructura y planificación pedagógica.
Datos, no opinión: los números de la Educación misionera
Al tercer trimestre de 2025, las erogaciones totales en la finalidad “Cultura y Educación” ascendieron a $622.159.436.330, mientras que lo percibido por la provincia en ese mismo periodo por la Ley de Financiamiento Educativo fue de $239.328.788.361, es decir un 38% aproximadamente del gasto total.
De esos números surge que la Provincia de Misiones financia con recursos propios cerca del 62% de la inversión educativa. En virtud de estos datos concretos, es falso que los fondos nacionales alcancen para cubrir los gastos de funcionamiento del sistema; por el contrario, la mayor parte de la estructura se sostiene gracias a un esfuerzo de la
provincia.
Cuando hablamos de la finalidad “Cultura y Educación” es importante aclarar que no se agota en el concepto “salario”, sino que es multidimensional. Los fondos de Educación garantizan el funcionamiento de un sistema que contempla comedores escolares, material didáctico y mobiliario. Asimismo, todo lo que tiene que ver con la infraestructura: construcción, mantenimiento y refacción de establecimientos en toda la provincia (ascienden a más de 2.200). En lo que respecta a los fondos que se destinan al pago de salario docente, si sumamos la masa salarial mensual y el proporcional mensual del aguinaldo estamos hablando de un monto cercano a los $60.000 millones. Una cifra que da una dimensión del peso estructural que tiene la educación en el presupuesto provincial. Si tomamos en cuenta que el giro de fondos nacionales por la Ley de Financiamiento Educativo es de casi $40.000 millones, la Provincia debe inyectar unos $20.000 millones adicionales cada mes, sólo para pagar sueldos, sin contar el
mantenimiento de escuelas, comedores y demás servicios.
En base a lo dicho hasta aquí, podemos afirmar que la educación en Misiones se sostiene con una inversión que duplica ampliamente a los fondos que llegan desde Nación por leyes especiales, garantizando no solo salarios por encima de la pauta nacional, sino también la operatividad de las escuelas y la asistencia alimentaria de los alumnos. Y esto implica un enorme esfuerzo en los tiempos que corren: la Provincia administra con prudencia y hace lo posible con herramientas limitadas.
(*) Abogado. Diplomado en Manejo de Crisis y en Análisis de Procesos Electorales. Especializado en Comunicación de Gobierno y Electoral. Becario de la Fundación Konrad Adenauer (Alemania) y del Centro de Análisis y Entrenamiento Político (Colombia).
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