Indio Solari: Memento Mori
Por: Gustavo Café Azar.
Antropólogo.
El Indio nos trajo canciones con la lengua del poeta fértil, con el oído absoluto puesto en el lunfardo liminar y fronterizo (como Celedonio Flores, Discepolín y los hermanos Expósito). Supo traducir en sus letras el universo de palabras y situaciones de la expansión hedónica de la post dictadura. “Un último secuestro, no; el de nuestro estado de ánimo, no.” (Ya nadie va a escuchar tu remera - Gulp - 1985). Supo testimoniar las tantas decadencias de la argentinidad sin perder la lucidez metafórica y la riqueza visual. El espíritu festivo se hizo más oscuro en Luzbelito. “Mi amor, la libertad no es fantástica” (Blues de Libertad - Luzbelito - 1994). Sus últimas canciones ya eran confesionales y de despedida. Canciones de amor y dolores dulces. “Qué tonto fui, la vida se empobrece así.” (La oscuridad - El ruiseñor, el amor y la muerte - 2018)
Con Skay supo darle calle y conurbano al rockabilly y al rock visceral. Hacia finales de Los Redondos y en los inicios de su carrera solista los samplers, la electrónica, se metieron en sus melodías de dramáticas narrativas. En sus últimas canciones lo vimos convertirse en una mezcla de crooner y cantautor reflexivo.
Se lo va a extrañar, lo voy a extrañar.
Memento mori.