Las economías regionales y su dinámica: un análisis enfocado en la yerba mate en Misiones
Por: José Luis Pastori
Las economías regionales en Argentina constituyen un pilar esencial del entramado económico y social del país, destacándose por su diversidad y su profundo vínculo con las particularidades de cada territorio. Desde la vitivinicultura en Cuyo hasta los cítricos en el noroeste, pasando por la yerba mate en Misiones y el noreste de Corrientes, el algodón en el Chaco o la ganadería ovina en la Patagonia, estas actividades reflejan la riqueza productiva nacional. Sin embargo, enfrentan retos estructurales como la concentración económica, la dependencia de políticas públicas y la exposición a las fluctuaciones del mercado global y las decisiones macroeconómicas nacionales.
En este contexto, la yerba mate en Misiones sobresale como un caso paradigmático. Argentina es uno de los mayores productores mundiales de este cultivo y lidera en exportaciones con Brasil, lo que posiciona a esta economía regional como un motor de desarrollo y un símbolo cultural. Con más de 13 mil productores primarios —el 85% con menos de 15 hectáreas—, el sector genera empleo y sostiene modos de vida tradicionales. No obstante, la concentración en la comercialización está dominada por cinco empresas que controlan la mayoría del mercado, esto evidencia las asimetrías entre pequeños productores y grandes industriales, un problema agravado por ciclos de desregulación.
Las economías regionales han atravesado vaivenes históricos entre proteccionismo y liberalismo. La desregulación de los años 90 marcó un quiebre, y hoy, con el DNU 70/2023 del Gobierno nacional, se observan ecos de aquel período. En Misiones, estas políticas han reavivado debates sobre la necesidad de equilibrar mercado y protección estatal, mientras el Gobierno provincial, liderado por el Frente Renovador de la Concordia, ha buscado históricamente acompañar al sector con medidas específicas.
La yerba mate en Misiones: dinámica actual y comparación con la década del 90
La producción de yerba mate en Misiones y el norte de Corrientes abarca unas 220 mil hectáreas y sostiene una cadena productiva que incluye pequeños productores, tareferos, secaderos y cooperativas. Sin embargo, la desigualdad estructural entre los eslabones de la cadena y las políticas nacionales han generado tensiones recurrentes.
La Década del 90: Desregulación y Colapso
En 1991, el Decreto 2284/91 disolvió la Comisión Reguladora de la Producción y el Comercio de la Yerba Mate (CRYM), dejando el sector a merced del mercado. Esto desencadenó : en la década del 90 (Gobierno de Puerta), el precio de la tonelada de yerba verde bajó de $202,94 a $42, y el de la yerba canchada de $930,62 a $349,38, según el Centro de Economía Política Argentina. —la mitad de los existentes en ese entonces— y un aumento del éxodo rural. La falta de precios mínimos y la competencia desigual favorecieron a los grandes molinos, consolidando su poder.