Misiones y una agenda de futuro
Por: Ariel “Pepe” Pianesi
El 2024 marcó un punto de inflexión para nuestra provincia. El modelo del Frente Renovador, que durante años se presentó como innovador y cercano a la gente, hoy deja al descubierto sus límites. Se refugia en discursos grandilocuentes, pero la realidad lo desafía con problemas concretos que afectan a miles de misioneros.
La presión impositiva sigue siendo un obstáculo para el crecimiento. Mientras en el país se busca aliviar la carga sobre quienes generan empleo y riqueza, en Misiones seguimos con un esquema tributario que espanta inversiones y frena el desarrollo. A la “aduana paralela” que conocemos, con empresas y comercios que se niegan a enviar productos a nuestra provincia, se le suman denuncias sobre retenciones indebidas y la dificultad de los contribuyentes para recuperar lo que les corresponde. No es casualidad que la Fundación Mediterránea ubique a Misiones como la provincia con mayor presión impositiva del país.
En educación, aún estamos lejos de la transformación que necesitamos. Las modificaciones en la grilla salarial y el estatuto docente siguen pendientes, y los edificios escolares dependen del esfuerzo de la comunidad educativa para mantenerse en pie. La falta de información sobre la inversión en infraestructura y los casos de corrupción denunciados generan incertidumbre, cuando lo que necesitamos es claridad y planificación para el futuro.
El sector energético no escapa a esta realidad. En 2016, el propio gobernador Passalacqua encargó una auditoría que reveló problemas graves en la empresa provincial de energía: falta de planificación, insolvencia y ausencia de indicadores de gestión. Ocho años después, nada ha cambiado. Mientras en Misiones pagamos la tarifa más cara del país y los cortes de luz son moneda corriente, el gobierno no da respuestas ni muestra voluntad de corregir el rumbo. Tener un generador propio dejó de ser una excepción para convertirse en una necesidad en muchas zonas de la provincia.
La institucionalidad también necesita un replanteo. El acceso a la información pública sigue siendo una deuda pendiente, y la falta de transparencia en la gestión se profundiza con la negativa de que las declaraciones juradas de los funcionarios sean públicas. Cada pedido de informes de la oposición es bloqueado por una mayoría automática que ignora el derecho de los misioneros a saber cómo se administran sus recursos.
Las contradicciones del oficialismo son evidentes. Mientras votan a favor de la Ficha Limpia y la Boleta Única de Papel a nivel nacional, en Misiones . Mientras hablan de diálogo y consenso, impulsan leyes sin acuerdos, como la prohibición del glifosato (que debieron revertir) o la polémica “ley mordaza”. Mientras proclaman democracia y libertad, en nuestra provincia hay ocho personas detenidas por mensajes en un grupo de WhatsApp, un hecho insólito que atenta contra los principios más básicos del Estado de derecho.