Perdón, Sturzenegger, nos equivocamos
Por: Martín Boerr
El día martes compartí en el grupo de whatsapp “Impulso Yerbatero” el número de celular del Ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
No debí hacerlo, y quiero pedir disculpas públicamente al funcionario por cualquier inconveniente que pueda haberle ocasionado.
Actué en forma rápida y sin reflexionar lo suficiente sobre las implicancias de compartir el contacto del artífice del DNU 70/2023 que le quitó facultades regulatorias al INYM.
Lo hice inmediatamente después de compartir en exclusiva, en “Impulso Yerbatero”, una noticia que consideré una bomba periodística:
Las revelaciones sobre el contenido de la reunión que el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, mantuvo con cuatro directores del INYM la semana pasada, para pedirles que eliminen más trabas que molestan a la industria, allanando, eventualmente, el camino para una mayor concentración del mercado yerbatero.
El tenor de esas revelaciones, incluyendo la no designación de un Presidente para el INYM por parte del Gobierno Nacional, equivalían casi a dar por enterradas cualquier esperanza de que las gestiones provinciales en Buenos Aires por la causa yerbatera pudieran tener algún resultado positivo.
Más aún, la nota reprodujo con toda claridad las intenciones del Gobierno Nacional en lo que respecta al productor yerbatero, en lucha desde diciembre pasado: que se dedique a otra cosa.
Habrán notado como, tras esa noticia, ahora desde el Gobierno provincial se empezó a acelerar la búsqueda de alternativas para paliar la crisis yerbatera.
Escuchar una sola campana
Quien esto escribe está convencido de que la desregulación yerbatera la realizó Federico Sturzenegger escuchando a una sola campana: la de los industriales.
En su buena fe, el Ministro cree que está haciendo un bien, y me pregunté si acaso escuchando el testimonio directo de un grupo de colonos no podría abrirse a pensar otras soluciones o incluso a dar marcha atrás.
También creo que los legisladores misioneros y otros funcionarios que viajan a Buenos Aires, tienen otras urgencias además de la yerbatera, lo cual hace posible que a la hora de la verdad posterguen los pedidos o los morigeren.
Ya pasó que los 7 diputados nacionales misioneros apoyaron las iniciativas de Milei a rajatabla mientras una diputada porteña salía a defender a los yerbateros.