Tarifazo energético en Misiones
Por: Javier Mela
En varias oportunidades abordamos la crisis energética que atraviesa nuestra provincia en su conjunto, es tiempo de abordar y desmenuzar el tema central: tarifas de enorme importancia para los usuarios y de gran impacto socioeconómico.
Los datos encontrados en una búsqueda realizada en los cuadros tarifarios de las provincias del NEA nos muestran que la provincia de Misiones está sometida a tarifas que casi duplican el valor con el resto, además verificamos que sufrimos aumentos mensuales, mientras el resto tiene ajustes trimestrales.
Está situación abusiva que enfrentamos los misioneros y que ya en varias oportunidades denunciamos, fue noticia el día 23 de enero de 2025, cuando un conocido medio provincial publicó en su página web una nota que reproduce la nota publicada en el portal Iprofesional, titulada “Fuerte dispersión en las tarifas: cuáles son las provincias que más pagan por la luz y por qué”, que presenta el estudio realizado por Alejandro Enisstos y su equipo.
En este estudio la provincia de Misiones, y la empresa provincial de energía, someten a los ciudadanos a la quinta tarifa más alta del país para la categoría sin subsidio. Quedando entre las 10 más baratas para las categorías con subsidio.
A esta situación, el día 1 de febrero de 2025, el mismo diario digital de la provincia de Misiones publica una nota donde la secretaria de Energía de la Nación anuncia la quita de subsidios de 71% a 65% para la categoría N2 (bajos ingresos) y una quita de 60% a 55% para la categoría N3 (ingresos medios).
La quita de subsidios es algo que todos esperábamos a sabiendas de que la situación generada por los gobiernos kirchneristas no era sostenible, y de que el presidente Milei lo aclaró en cada oportunidad que tuvo durante su campaña.
Ahora bien, una cosa son las quitas de subsidios y otra es el elevado precio de la energía. Los misioneros somos los principales afectados por las consecuencias de la principal obra energética del país, y a pesar de sufrir las consecuencias y de estar a 90 km de la principal central generadora del país, tenemos la energía más cara y una de las de peor calidad del país.
Las familias de la provincia sufren los constantes aumentos y quitas de subsidios. No podemos olvidar que un porcentaje elevado de población económicamente activa trabaja en la administración pública provincial y municipal, y tienen los salarios más bajos del país. Las familias consideradas de altos ingresos ya pagan la energía a precios de los más caros del país, y las de ingresos medios y bajos están llegando mes a mes a este valor.