Un régimen electoral hecho pelota
Luis M. Pastori
En la Tierra Sin Mal las necesidades políticas demuelen las instituciones, tal el caso del régimen electoral provincial y su manejo arbitrario y a discreción por parte de las mayorías partidarias del peronismo en los ’90 y de la Renovación en los últimos 23 años.
Para muestra, bastan estos cinco botones.
I – La “Ley de Lemas”
Aprobada en 1991, las elecciones municipales para elegir intendente y concejales se rigen en Misiones por este estrafalario esperpento que permite “bellezas” tales como:
- Viola el principio constitucional del “voto directo” (Art. 48 inc. 2 de la C.P.) ya que -recordemos- la ley de lemas es la consagración del voto indirecto que prohíbe nuestra Constitución ;
- Viol el principio de la elección del intendente por “simple pluralidad de sufragios” (Art. 163 C.P), ya que obtener el mayor número de votos en los comicios no asegura ganar las elecciones, al prevalecer la sumatoria de los votos de los sublemas;
iii. Permite presentar un número infinito de sublemas por partido o frente, ya que los mismos afiliados que avalan a un sublema pueden también avalar a cuantos otros se les ocurra, conforme una grotesca interpretación del Tribunal Electoral. Obviamente, el resultado son mesas forradas con boletas de candidatos mayormente desconocidos y que generan gran confusión en el elector.
- Ahora resulta que en “la previa” a las sesiones ordinarias -lugar desde donde se comunican todas las cuestiones de antemano decididas por el “conductor”-, nos enteramos que se propiciará una modificación limitando a cuatro sublemas por partido o frente.
Me hace acordar la expresión de un amigo al que cuando le preguntaba como andaba, respondía “… no hay peligro de mejorar”.
Cr. Luis Pastori -Diputado Provincial (M.C.) y Diputado Nacional (M.C.)