Abogado de Celestina pidió procesamiento de policías por violencia en desalojo
El abogado Federico Esquivel, que asumió la defensa de Celestina Bernal, la mujer de 65 años, paciente oncológica, que el jueves de la semana pasada fue violentamente desalojada por la policía de la vivienda donde vivía en la chacra 230 de Posadas, pidió este martes audiencia urgente con el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, y denunció el accionar policial en la justicia penal y la división de Asuntos Internos de la Policía de Misiones.
Este mediodía, en una entrevista en vivo con La Voz de Misiones, cuya cobertura del procedimiento policial en contra de la mujer lo llevó a asumir la representación de Bernal, Esquivel informó de las primeras medidas que encaminó en defensa de su clienta.
“Acá hay dos hechos distintos. Por un lado tenemos el desalojo, y por otro el accionar policial”, distinguió el abogado.
Respecto del primer hecho, Esquivel precisó que en sus primeras diligencias pidió al ministro Pérez “audiencia con carácter de pronto despacho”, y denunció a los policías en la justicia de instrucción y en el área de asuntos internos de la misma fuerza.
“Tenemos todas las pruebas de que los policías que actuaron en el allanamiento a la casa de Celestina lo hicieron maliciosamente, cometieron abuso de autoridad e incurrieron en apremios ilegales”, dijo el abogado, mostrando las fotografías de las lesiones sufridas por la mujer, entre escoriaciones y hematomas en varias partes del cuerpo, con el diagnóstico médico correspondiente.
Las imágenes y los certificados fueron adjuntados por Esquivel en cada una de las presentaciones que hizo este martes. “Estoy convencido que el ministro y su señoría, el juez de instrucción van a obrar con buen criterio”, afirmó.
Las sanciones
En la nota dirigida al ministro Pérez, Celestina Bernal describe la manera en que fue desalojada de la vivienda en litigio judicial, lo innecesario del maltrato sufrido por parte de los uniformados, y las lesiones resultantes del procedimiento.
“Fui víctima de una detención ilegal, malos tratos y lesiones producidas contra mi persona por parte del personal policial que participó del allanamiento de mi vivienda, donde los integrantes de las fuerzas policiales me violentaron y lastimaron”, dice la mujer sobre lo vivido el 18 de noviembre pasado en la que era su casa.
“En sede policial durante siete horas fui violentamente esposada como delincuente por parte de los efectivos policiales, no solo maltratándome, sino que también no me dieron agua en esas siete horas, estando muy descompensada por la situación vivida, tampoco recibí atención médica, ni fui examinada durante mi detención”, agrega.