Amanda Müller fue asesinada el jueves, después de almorzar con su femicida
Los investigadores del femicidio de Amanda Müller (70) ya cuentan con varias certezas como para dar por esclarecido el caso. Por las pruebas recolectadas hasta el momento, se cree que la mujer fue asesinada a golpes y puñaladas el jueves al mediodía, después de almorzar con el ex penitenciario Sebastián Isaías Keller (30), quien ese mismo día llegó ensangrentado a la casa de su novia e inventó haberse peleado con el comprador del Peugeot 208 0KM propiedad de la víctima, vehículo que ahora es intensamente buscado.
El crimen de Müller se descubrió el sábado por la tarde, cuando la Policía fue alertada sobre el hallazgo de un cadáver dentro de una vivienda ubicada en el barrio Parque Industrial de Santa Ana, ubicado en cercanías al predio del Parque Temático La Cruz.
En el lugar los agentes de la comisaría local dieron con el cadáver de Müller, totalmente masacrado a golpes y puñaladas. La autopsia realizada más tarde determinó que la mujer sufrió más de diez martillazos -o mazazos- que le fracturaron el cráneo y otras tantas heridas cortantes en la espalda, una de las cuales alcanzó a perforarle un pulmón.
La pesquisa rápidamente se posó sobre Sebastián Keller, un ex penitenciario dado de baja en diciembre del año pasado por “conductas incompatibles” y que en el último tiempo se había convertido en un hombre de extrema confianza para Müller. Ahora, se cree, se transformó también en su asesino.
Último almuerzo y primeras pistas
La relación entre ambos era tal que la mujer le encomendaba trabajos domésticos y mandados a Keller, además que planeaba alquilarle su casa y que ese jueves 16 almorzaron juntos, según los últimos movimientos que pudieron reconstruir los investigadores que intervienen el caso bajo la supervisión del magistrado Juan Manuel Monte, titular del Juzgado de Instrucción Dos de Posadas.
La pesquisa ahondó sobre esa línea investigativa y las pruebas recolectadas hicieron el resto. Se estableció que ese mismo jueves Keller llegó ensangrentado a la casa de su novia, en el barrio Sur Argentino de Posadas, donde alegó haberse peleado a golpes de puño con el presunto comprador de un auto que tenía la venta.