Asesinada en el Zaimán era paraguaya y tenía una roca sobre su cuerpo
Estefanía Beatriz Benítez es el nombre de la mujer asesinada y arrojada al arroyo Zaimán de Posadas esta mañana. Por el hecho fue detenido su pareja, identificado como Lucas Navarro Gómez, que ahora será investigado por el delito de femicidio, figura que contempla la prisión perpetua.
Ambos son oriundos de la vecina ciudad paraguaya de Encarnación, tienen dos hijos en común y serían paseros.
El cadáver de la muchacha, de 32 años, fue rescatado cerca del mediodía y trasladado directamente hacia la Morgue Judicial de Posadas, donde será sometido al examen de autopsia que permitirá establecer fehacientemente la causal de muerte y la mecánica de los hechos.
Los primeros indicios apuntan a que la mujer comenzó a ser agredida en un pastizal aledaño a uno de los puentes sobre el Acceso Sur y luego arrojada por su pareja a las aguas del arroyo Zaimán.
Fuentes consultadas por La Voz de Misiones consignaron que, a simple vista, no se detectaron marcas compatibles con golpes, sí de un ahogamiento. De igual manera, todo será reconstruido con mayor precisión mediante las labores de los especialistas forenses.
Lo que sí está claro para los investigadores intervinientes es que el hecho se trató de un femicidio y otra prueba de ello es que sobre el cuerpo los rescatistas hallaron una gran roca que habría sido utilizada por su agresor para mantenerlo oculto en las profundidades del arroyo.
Paso a paso
De acuerdo a lo que pudo reconstruir LVM, todo comenzó esta mañana, minutos antes de las 9, cuando testigos ocasionales transitaban por el Acceso Sur de Posadas y en una zona cercana al arroyo Zaimán, entre los puentes de tráfico vial y las vías del tren, había una pareja discutiendo.
Los testigos incluso aseguraron haber visto que el hombre agredía a la mujer y posteriormente la arrojaba al agua mediante una especie de "takle" de rugby.
De inmediato, una patrulla de la Comisaría Décima acudió al lugar y constató la escena, aunque la mujer ya había desaparecido de la superficie.
El sindicado agresor, en tanto, aún se encontraba en el agua y logró ser detenido prácticamente una hora después, dado que se resistió al procedimiento iniciado por policías y culminado con ayuda de una patrulla fluvial de la Prefectura Naval Argentina (PNA).
Justamente, buzos tácticos de esa fuerza federal se abocaron desde ese momento a la búsqueda del cuerpo de la mujer, que culminó cerca del mediodía. Las fuentes detallaron que sobre el cadáver encontraron una gran roca que le cubría desde el rostro hasta el pecho y habría sido utilizada para mantenerlo en las profundidades del cauce, justo antes de su desembocadura en el río Paraná.