Brasileño detenido en Oberá se había fugado de una cárcel de su país en 2016
Un brasileño que hace casi diez años escapó de una cárcel de su país, quedó al descubierto este fin de semana a raíz de un episodio en el que intimidó a un grupo de adolescentes con disparos al aire y esta mañana fue detenido en el allanamiento de su casa en Oberá, donde la Policía encontró armas de fuego, municiones y un documento apócrifo.
El principio del fin para el extranjero se dio a partir de una mujer que se presentó ante la comisaría Cuarta de Oberá para denunciar que el domingo a la noche un grupo de amigos de su hija menor de edad fueron interceptados en plena vía pública por un hombre con acento brasileño que comenzó a efectuar disparos al aire.
Según la denuncia, el hecho se registró en la zona conocida como Ex Camping Santa Rita, a pocos metros de la ruta nacional 14, hacia donde acudieron los investigadores de la Unidad Regional II de la fuerza provincial para recabar información sobre lo sucedido.
De esa manera, pusieron bajo la lupa a un vecino de la zona que reunía las características denunciadas y esta mañana los agentes irrumpieron en el lugar con una orden de allanamiento firmada por el Juzgado de Instrucción Uno de la Capital del Monte.
En la vivienda se encontraron un brasileño que se presentó como Joāo Gustavo Franzini e incluso exhibió una documentación bajo ese nombre, lo cual más tarde se confirmó que era falso.
El nombre real del dueño de casa era Jaime Schenholtz, lo cual fue constatado por el personal de la Brigada de Fronteras de la Policía de Misiones, quienes además advirtieron que sobre el extranjero podría pesar una orden de captura emitido desde su país.
Su nombre no pasa desapercibido en los archivos y lo primero que salta al investigar sobre su pasado es una fuga protagonizada junto a otros seis internos de la cárcel de Xambré, una ciudad brasileña ubicada unos 300 kilómetros al norte de Foz de Iguazú.
El escape se produjo en la madrugada del 7 de diciembre de 2016 y entre los fugados aparecía Jaime Schenholtz.