Comunidad Mbokajaty espera respuestas tras robo y destrucción de sus casas
Este lunes en horas de la mañana las familias que componen la comunidad Mbokajaty de San Ignacio fueron víctimas de un ataque, en el que destruyeron sus casas y posteriormente robaron los materiales caídos, e incluso pertenencias de la aldea, por lo que realizaron la denuncia correspondiente y el caso fue elevado al Juzgado de Instrucción N°2 de Jardín América, de donde aguardan resoluciones.
Frente a lo ocurrido, el responsable legal Silvio Mendez, aseguró que “No se trata de un hecho aislado” sino que desde hace varios años, vienen siendo blanco de una serie de acontecimientos violentos, por parte de quienes se adjudican la propiedad de su territorio e intentan ingresar por medio de la fuerza y la violencia.
“Ayer por la mañana, los supuestos propietarios fueron a desarmar las casas de una familia. Tumbaron dos casas, llevaron las chapas que sacaron, cables de luz y hasta un molino que tenían para moler maíz”, describió Mendez sobre lo ocurrido.
Inmediatamente, el mburuvicha Rosalino Ramos presentó una denuncia en la comisaría local, dejando asentado que su hija, Marina Ramos, fue la principal afectada por el ataque y aseguró que desconoce el motivo por el cual fue destruída su casa.
Horas más tarde, efectivos policiales se acercaron a la comunidad y tomaron algunas fotos para constatar el hecho, aunque aseguraron que “van a esperar las órdenes del juez y ver qué medida toman”, indicaron desde la comunidad.
"Ataques sistemáticos y organizados"
El hecho ocurrió específicamente en Mbokajaty, a 500 metros de Mbokajaty 2. Junto con Mbokajaty 1, son comunidades que fueron relevadas en el marco de la Ley 26160 y comparten territorio, por lo que estos ataques los afectan de igual manera y se unen para realizar los reclamos.
Desde el Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (Emipa) lamentaron que: “Este tipo de hechos contra las Comunidades Mbya en Misiones se dan de manera reiterada y eso no es casualidad. La violencia sistemática a la que están siendo sometidos en distintos puntos de la provincia por temas territoriales habla de un Estado ausente, cómplice y facilitador para que sucedan estas cosas”.
A lo que agregaron: “Mientras el Gobierno provincial y la Justicia se toman su tiempo, hay una familia que se quedó sin techo, a la intemperie y con el miedo de sufrir represalias mayores. Es urgente el accionar provincial, no sólo para frenar este caso particular, sino para ponerle un parate a los ataques que se vienen cometiendo contra el Pueblo Mbya, que no son aislados, sino más bien sistemáticos y organizados”.