Con una molotov incendiaron el auto de otro policía en San Vicente
Dos meses después del atentado cometido contra la jefa de la comisaría Segunda de San Vicente, otro policía sufrió un episodio similar esta madrugada, cuando desconocidos arrojaron una bomba molotov contra su vehículo particular.
De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por La Voz de Misiones, el último hecho se registró en el barrio Podkowa, donde reside el sargento Gerardo Tato.
En su denuncia, el efectivo señaló que eran cerca de las 4 cuando escuchó un fuerte estruendo y al salir observó que su automóvil Chevrolet Corsa ardía en llamas en la vereda de su casa.
El hecho fue alertado a la Policía y al lugar acudió el personal de Bomberos Voluntarios de la localidad, quienes sofocaron las llamas con ayuda de los vecinos.
A partir de ese momento se inició una investigación que, mediante el análisis de cámaras de seguridad, determinó que el atentado fue realizado por un hombre que pasó por el lugar y desde otro rodado lanzó un objeto explosivo contra el Chevrolet del uniformado.
En diálogo con el Canal 5 Impacto de esa localidad, Tato señaló que hace dos semanas intentaron el mismo atentado, pero fallaron.
"El 3 de noviembre me habían tirado una molotov pero no estaba prendida por suerte. Ahora volvieron a intentarlo y lograron su objetivo", expresó el sargento.
Respecto a los motivos del hecho, Tato se mostró cauto. Aseguró que, independientemente de ese antecedente, no recibió amenazas de ningún tipo y que no sospecha de nadie.
"No tengo problemas con nadie. No sé si es un mensaje o qué, no sabría qué decir", señaló.
Según ampliaron las mismas fuentes, por estas horas la Policía de Misiones lleva adelante operativos para detener al sospechoso, quien incluso ya estaría identificado.
El atentado a la jefa de comisaría
El episodio registrado esta madrugada recuerda lo sucedido hace apenas dos meses con la oficial auxiliar María Eugenia Miranda, jefa de la comisaría Segunda de San Vicente, a quien le balearon la casa e incendiaron su automóvil.
El atentado ocurrió en el barrio Los Lapachos, donde Miranda reside junto a su pareja -también policía- y su hijo de cuatro años.
La mujer dormía cuando escuchó los disparos y al despertar también se encontró con su automóvil Peugeot en llamas.
En la escena los investigadores recogieron 19 vainas servidas de calibre 9 milímetros y la principal hipótesis es que el hecho fue perpetrado en respuesta a los procedimientos vinculados al contrabando de soja que fueron realizados en la jurisdicción de la comisaría presidida por Miranda.
Tras el hecho, tanto Miranda como el resto de su personal fue distinguido por el Gobierno provincial. La estadística indicaba que esa dependencia consiguió incautar el 60% de las 1.000 toneladas de granos secuestrados que contabilizaba la fuerza provincial hasta septiembre.