"Corran al monte, que no les agarre" el pedido agonizante a sus hijas de la mujer asesinada
El día después del femicidio de Sonia Cerpa de 40 años, estuvo marcado por la incertidumbre, la bronca y la manifestación de sus familiares y cercanos. Y también la desinformación.
BERNARDO DE IRIGOYEN. Si bien en la víspera trascendió que Valdir “Cuerero” Prestes se había entregado a la Policía de Misiones, esto fue desestimado por altas fuentes de la fuerza y los presentes de la localidad, que se movilizan casi a la par de los pesquisas para tratar de dar con el presunto asesino.
En este sentido, se supo que en horas de la tarde de ayer habían entregado un celular que pertenecía al señalado, el cual será analizado por los investigadores.
Este aparato habría brindado datos de que el sujeto se encontraría oculto en la zona de montes de la zona y en ese lugar se intensificaron las búsquedas.
Respecto a la detención del presunto cómplice, ayer la Justicia decidió liberarlo, aunque seguirá ligado a la pesquisa. Esto molestó mucho a los familiares, quienes consideran que aún podrían aportar más pruebas.
El sujeto está señalado como la persona que llevó hasta el lugar de los hechos a Cuerero e incluso se supo que pidió dinero a un comerciante local a su nombre. Al detalle, le había hecho escuchar un audio del asesino para certificar que era él quien solicitaba el préstamo.
Marcha y voces
Mientras diferentes comisiones de la Unidad Regional XII intensificaban las búsquedas en toda la zona, algo que se replicó en Brasil, de donde es oriundo el prófugo, un grupo de familiares y amigos se reunió en horas de la siesta en la comisaría de Dos Hermanas con carteles y pasacalles que exigían “Justicia por Sonia Cerpa”.
La hermana de Sonia manifestó estar muy conmovida con lo sucedido “porque fue una cobardía lo que hicieron con ella, era una mujer que solamente cuidaba a sus hijos. No se merecía que le hagan eso”.
A la espera de que el cuerpo vuelva de la autopsia, que se hará hoy, ordenada por la Justicia y entre lágrimas, la mujer manifestó su preocupación por los hijos de la víctima y dijo que aún no sabe quién los va a cuidar.
Hay que recordar que Sonia tenía dos hijas, de 4 y 6 años, que fueron quienes vieron la secuencia del femicidio y huyeron al monte a refugiarse. La pareja también tiene un hijo de 15 años.
La entrevistada adelantó que volverán a manifestarse en caso de que no haya avances en la investigación y recalcó que “lo que le hicieron a mi hermana no se le hace a nadie, no es justo. ¡Pedimos justicia!”.
En el lugar también estaba la mamá de Sonia, una señora anciana, con muchos problemas de salud, a quien se la vio muy compungida.
Mucho más escuetas fueron las palabras de Arseli De Lima, esposo de Sonia, quien se topó con el cadáver. “Estoy muy dolorido con lo que pasó. Sonia era una persona que se llevaba muy bien conmigo, una madre muy delicada con los chicos”, describió el hombre, quien detalló que llevaba 18 años de pareja con la mujer asesinada.
El Territorio