Crimen y abuso en una casa de Iguazú: fiscalía pidió elevar a juicio la causa
La causa por uno de los crímenes más resonantes de los últimos años quedó a un paso de ser elevada a instancia de juicio oral y Polaquito Ferreyra está próximo a responder ante un tribunal penal como único acusado de asesinar a su amigo Bruno Mendes (21) y abusar a la novia de éste dentro de una casa en el barrio Villa Alta de Puerto Iguazú.
Es que, en apenas seis meses, la Fiscalía de Instrucción Tres de esa ciudad, a cargo de Horacio Paniagua, consideró agotada la investigación y esta mañana presentó el requerimiento de elevación a juicio del expediente que tiene a Jonathan Nazareno "Polaquito" Ferreira, de 33 años, como único imputado bajo una figura por la cual puede ser condenado a una pena de prisión perpetua.
De acuerdo a lo consignado por fuentes consultadas por La Voz de Misiones, en su resolución Paniagua consideró que Ferreyra debe ir a juicio acusado como autor de los delitos de "homicidio doblemente calificado por ensañamiento y criminis causa" en perjuicio de Mendes y "abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma y privación ilegítima de la libertad agravada" contra la joven de 18 años que era pareja del muchacho.
La solicitud de la fiscalía quedó ahora en manos del magistrado Martín Brites, titular del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, quien será el encargado de firmar el pedido, siempre y cuando la defensa no se oponga o solicite otras medidas de prueba que considere.
En caso de que el juez Brites firme la elevación a juicio del caso, el expediente deberá ser remitido al Tribunal Penal Uno de Eldorado, cuyas autoridades deberán fijar fecha para las correspondientes audiencias del debate oral y público para esclarecer el hecho que sacudió a la Ciudad de las Cataratas.
La casa del horror
El hecho que ahora está próximo a ventilarse en debate oral se registró el 4 de abril de este año en una vivienda del barrio Villa Alta de Puerto Iguazú y se descubrió a partir de que la joven abusada pudo escapar de su captor para pedir ayuda a los vecinos de la zona.
La reconstrucción del caso indica que esa madrugada Ferreyra estuvo compartiendo una ronda de tragos en su casa con Mendes y la novia de éste, de 18 años.
y desde ese momento está preso en la Unidad Penal VII de Cerro Azul. En las últimas semanas los investigadores judiciales recibieron informes periciales que confirmaron el hallazgo de su perfil genético tanto en el cuchillo utilizado para matar a Mendes como en el cuerpo de la joven abusada sexualmente.