Denunció a productor audiovisual por abuso: "Sé que hay más casos"
Luego de que asociaciones misioneras se manifestaran sobre la denuncia de acoso y abuso en contra del conocido trabajador audiovisual Julio Noguera, de 36 años, la denunciante -se preserva su identidad para su resguardo- dialogó con La Voz de Misiones.
La actriz contó los padecimientos que atravesó mientras trabajaba en una producción extranjera, que se llevó a cabo en Puerto Libertad.
“Conocí a Julio Noguera hace algunos años atrás, tuvimos varios encuentros casuales y ninguno le dio mucha importancia a la relación”, comenzó contando la joven y sostuvo que, después de un tiempo, decidió cortar el vínculo con el denunciado porque “estar con él significaba estar de joda todo el tiempo y me alejé de la situación cuando ya no pude bancarla, nos separamos bien, pero él seguía insistiendo en vernos”.
En esa línea, la denunciante agregó que, en octubre del año pasado, se le presentó la oportunidad de trabajar en el área de producción del rodaje extranjero.
“Para mi representaba una gran oportunidad y sinceramente trabajar con una ex pareja no me parecía que podía desencadenar a mayores, tuvimos una charla y arreglamos mantener la relación plenamente laboral y yo ingresaría a trabajar como ayudante de producción, siendo el jefe de producción”, relató la muchacha a LVM.
Los hechos
De acuerdo al testimonio de la joven, todo comenzó cuando ella desembarcó en el Norte provincial para empezar en su nuevo trabajo: “La carga laboral que tenía era mucho más grande de la que acordamos, así como la carga horaria”, sostuvo y añadió que, además, su alojamiento fue en una cabaña, lejos de todo el equipo, siendo que el acuerdo era en un hotel y junto a sus compañeros.
“A medida que pasaban los días, no era sólo estar sola en una habitación a la que él era la única persona me llevaba y me traía, alejada del resto de mi equipo. También con los horarios él decidía a qué hora yo ingresaba y salía, a dónde iba, a dónde no. Al ser una producción extranjera y el contar con un muy mal inglés, lo utilizaba de excusa para tenerme a su lado todo el tiempo”.
Con el correr de los días toda la situación se volvió más tensa, recordó la denunciante: “Constantes presiones de su parte, de querer abrazarme, acariciarme, controlarme, me decía todo el tiempo que ‘le ponga onda, que le sonría más’, le remarqué muchas veces que quería mantener nuestra relación solamente laboral, que mi seriedad era parte del cansancio”.
Según sostuvo la trabajadora, el señalado comenzó a frecuentar su habitación “con cualquier excusa”, además de sobrecargarla de labores que no le correspondían y destratar al equipo de producción: “Era una situación muy estresante y yo tenía mucho miedo”.
Foto: Ilustrativa