Denunció a su vecina por romperle un vaso en la cabeza a su hijo: "Casi lo mata"
En Gobernador Roca, una mamá denunció que una vecina de su novio se desquitó con su pequeño de 4 años por problemas que tendría con ella. "No quiero que esto quede impune", dijo Claudia a LVM.
Claudia Ester Venialgo, una mamá de la localidad de Gobernador Roca, denunció a su vecina, identificada como Teresa Camacho, luego de que ésta le rompiera un vaso de vidrio en la cabeza a su pequeño de 4 años, llamado Elvio Eduardo Parede.
Todo comenzó la noche del último domingo. Eran alrededor de las 20 cuando Claudia, de 37 años, se encontraba junto a su hijo en la casa de su novio, ubicada en el barrio Fiscal de la localidad.
Allí, mientras la mamá tomaba mates con su pareja, el pequeño Elvio Eduardo jugaba en la vereda, a escasos metros de ellos. Fue allí que, en determinado momento, Claudia escuchó un ruido, “aparentemente de una botella que se rompió”, como consta en la denuncia que radicó esa misma noche en la comisaría.
En sede policial, la madre relató que, en el instante que escuchó el ruido, vio cómo el pequeño Elvio Eduardo caía llorando al suelo y se retorcía de dolor, ya que tenía cortes varios en la cara y en la cabeza.
Inmediatamente, Claudia agarró a su niño en brazos y corrió hasta su casa -al lado de la de su novio-, para luego llevarlo al hospital local, donde fue examinado por un médico, quien le realizó curaciones y le suturó la herida, que le valieron cuatro puntos. Afortunadamente, más allá del susto, la situación no pasó a mayores, aunque el niño debe realizarse curaciones constantes durante diez días.
“Se desquita por mis hijos”, denunció
Sin embargo, la confusa situación llevó a la madre a querer saber si lo que le pasó a su hijo fue producto de un accidente o una agresión, ya que el día anterior, debido a la oscuridad, no pudo divisar quién arrojó el objeto contundente que lastimó a su niño, el cual después reconocieron como un vaso de vidrio.
Fue así que, al otro día, ante sus sospechas de que Teresa Camacho, una vecina del barrio, fue quien arrojó el objeto de la discordia, la encaró: "Antes ya le estaba mirando feo a mi hijo y le retó por jugar con un perro que encima era suyo", recordó la madre.
Finalmente, la propia Teresa terminó reconociendo que fue ella la culpable, aunque sostuvo que se trató de un accidente, "pero es mentira porque estaba mangueando en la oscuridad y esperó que mi hijo se acerque para lastimarlo".
Asimismo, muy compungida, la mamá denunció que expresó y exigió: , cerró.