Denunció que dos hombres secuestraron a sus hijas de 14 años en Puerto Rico
Una mamá de 45 años de Puerto Rico denunció que dos hombres secuestraron durante unas horas a sus hijas mellizas de 14 años el último lunes 24 de mayo, en pleno centro de la ciudad.
La madre, una conocida tatuadora de la Capital de la Industria, recibió la noticia aproximadamente a las 20 de esa jornada de feriado, cuando sus hijas la llamaron desde El Alcázar -distante a unos 30 kilómetros- para contarle lo que habían vivido.
“Ese día, a las 14, vinieron a traerme el almuerzo a mi local y después volvieron a casa”, recordó la madre en diálogo con La Voz de Misiones, y agregó: “Pero cuando llegaron a la esquina, en plena avenida San Martín, dos tipos se detuvieron, las agarraron de la nuca y de la capucha y las obligaron a entrar a una furgoneta”.
Según relató la progenitora, todo sucedió alrededor de las 14.30, en la esquina del Instituto Médico Sociedad Anónima (Imsa), que queda a una cuadra de su negocio y a diez de su vivienda.
Asimismo, contó que sus hijas describieron a los delincuentes como dos hombres de unos 40 años, que usaban barbijos y vestían ropas de trabajo, muy sucias y embarradas, y que el vehículo en el que se trasladaban tenía el aspecto similar a los utilizados para el transporte de alimentos.
Además, la madre sostuvo que, mientras estuvieron secuestradas dentro del vehículo -cerrado y sin ventanas-, “no podían ver nada, pero escucharon que los hombres hablaban en guaraní y se reían”, dijo a LVM.
Sobre el tiempo que las tuvieron privadas de su libertad, la madre especificó que “aparentemente las tuvieron dando vueltas unas horas, pero no pudieron decir cuántas, y a mi me llamaron a eso de las 20”.
En este sentido, la tatuadora refirió que sus hijas fueron abandonadas en plena ruta 12, a unos kilómetros de la entrada de El Alcázar, a donde se dirigieron para buscar ayuda: “Ellos las dejaron y volvieron en dirección a Puerto Rico; por eso ellas fueron para el otro lado, para no cruzarlos de nuevo”.
En ese momento, tras caminar una hora, llegaron a la rotonda de ingreso al pueblo, “pero no entraron, se quedaron ahí y una chica se acercó, las acompañó hasta una peluquería que queda a una cuadra de la ruta y de ahí les prestaron un teléfono para que me llamen”.
Fue así que, siempre de acuerdo a la declaración de la mamá, las adolescentes se dirigieron a la comisaría local a radicar la denuncia, “ahí les tomaron la declaración y yo fui a la Comisaría de la Mujer de Puerto Rico”, indicó en entrevista con este medio.
, señaló la madre de las mellizas y cerró: