Detenidos por crimen de José Rosembach declaran mañana en Puerto Rico
Desde hoy, los tres detenidos por el asesinato del agricultor José Rosembach (66) ya están a disposición del Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico y fueron citados a declarar mañana ante el magistrado Manuel Balanda Gómez, que investiga el crimen descubierto el pasado 10 de marzo.
Los implicados son el entrerriano Diego Miguel B. (37) y los correntinos Antonio Miguel N. (53) y Gladis Beatriz B. (43), quienes están detenidos desde hace más de una semana, aunque primero debieron responder ante la Justicia de Oberá por al menos cuatro asaltos perpetrados en localidades de esa jurisdicción desde enero.
Es por eso que recién ahora quedaron a disposición de las autoridades judiciales que instruyen el expediente por el crimen de Rosembach y mañana deberán comparecer en audiencia de declaración indagatoria como imputados por el hecho.
En esa instancia, los tres sospechosos deberán presentarse ante el juez Balanda Gómez y tendrán la posibilidad de brindar su versión de los hechos o bien abstenerse de declarar, tal como los ampara su derecho y sin que ese silencio le signifique presunción de culpabilidad alguna.
En la misma audiencia todos serán notificados de las pruebas que hasta el momento se recolectaron en su contra, las cuales no son pocas ni tampoco fáciles de contrarrestar, a decir de las fuentes consultadas por La Voz de Misiones.
Al momento de las detenciones, la Policía halló en poder de los implicados varios elementos vinculantes al caso, entre ellos el automóvil Volkswagen Gol Power robado a la víctima, como así también documentaciones a su nombre y hasta un ticket por compras en un supermercado de Puerto Rico.
Además, en el rodado los peritos de Criminalística dieron con rastros de sangre y huellas que deberán ser cotejados tanto con Rosembach como con los sospechosos. De allí podrían surgir más pruebas determinantes.
El crimen del agricultor se descubrió el domingo 10 de marzo, cuando un vecino alertó a la Policía por el olor nauseabundo que provenía de la chacra que habitaba la víctima en el colonia San Alberto.
Al llegar al lugar, los efectivos de la UR IV dieron con el cadáver del hombre tendido boca abajo, con las manos atadas detrás de su espalda y con signos de haber sido torturado.