Domiciliaria para Sidders, cura acusado de abuso que estuvo en Iguazú
El cura Raúl Anatol Sidders obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria por parte de Agustín Carlos Crispo, titular del Juzgado de Garantías Seis de La Plata.
En este sentido, desde la querella indicaron que apelarán la medida, la cual consideraron "insólita", a través de un comunicado.
El religioso se encontraba detenido procesado por los delitos de abuso sexual agravado y corrupción de menores, a raíz de la denuncia de “Rocío”, una ex alumna del colegio platense San Vicente de Paul, donde Sidders se desempeñaba como capellán.
De esta forma, la pronunciación del fiscal Álvaro Garganta, a la que dio lugar el magistrado, puso fin a su reclusión en la alcaldía Pettinato, de la localidad de Lisandro Olmos.
"La resolución del funcionario carece de toda fundamentación razonable, ya que incluso reconoce la existencia de riesgo de fuga y entorpecimiento del proceso", recalcaron los abogados, al tiempo que pidieron cárcel común.
Asimismo, consideraron que las pericias médicas realizadas "no concluyen que la prisión efectiva podría afectar la salud" de Sidders, de 60 años, "quien se encuentra desde el 1 de diciembre cumpliendo prisión efectiva y no ha sufrido ningun daño en su salud desde aquel momento".
Según el fallo judicial, el religioso cumplirá la reclusión domiciliaria en una vivienda de la localidad de Pilar, en Buenos Aires, y será monitoreado con pulsera electrónica y GPS.
Un amigo en Iguazú
El religioso acusado por ex alumnos del colegio San Vicente de Paul de la ciudad de La Plata llegó a Misiones a principios del mes de mayo de 2020, en medio de la pandemia, y se alojó en la sede de la Diócesis de Puerto Iguazú junto al obispo local, Nicolás Baisi.
En su momento, la denuncia judicial por abuso de menores obligó al Obispado de la Ciudad de las Cataratas a romper el silencio y salir a cruce de las acusaciones contra el sacerdote.
Mediante un comunicado oficial, la sede eclesiástica rechazó los cargos y contratacó con vehemencia al ratificar que: “El Obispado de Puerto Iguazú -de acuerdo a la información que posee- considera que se trata de noticias falsas (fake news)”, como desconociendo la palabra de la presunta víctima.